Nuestros jóvenes de La Noche de los Lapices fueron secuestrados, torturados y desaparecidos, por ser militantes peronistas
La doble vida de Emilse
Emilse Moler es sobreviviente de La Noche de los Lápices, ese operativo del cual hoy se cumplen veinticinco ańos. Tras ser dejada en libertad vigilada, cambió radicalmente de vida: de Bellas Artes pasó a Matemáticas, se mudó a Mar del Plata y tardó mucho tiempo en regresar de su exilio interno.
Emilse Moler es profesora en Matemáticas, master en Epistemología e investigadora en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Allí vive con Fernando Cuesta, su marido de toda la vida y con su tres hijos, las mayores de 18 y 25 ańos, el menor de 11. Inquieta, vivaz, le gustan los deportes, el estudio y la indagación sobre todo lo que renueva su asombro. Se instaló en Mar del Plata durante la dictadura militar, en 1978, bajo un régimen de libertad vigilada que duró más de un ańo.
Nadie lo supo durante mucho tiempo, pero ella venía de la Unidad Carcelaria de Villa Devoto luego de haber sido secuestrada en lo que se llamó La Noche de los Lápices y permanecer más de tres meses en dos centros clandestinos de detención.
Un sábado 16 de septiembre, la misma inquieta y menuda Emilse relató desde el escenario del Bachillerato de Bellas Artes de la Plata lo que sintió hace 25 ańos, cuando exactamente en ese mismo lugar recibió la noticia de que minutos antes habían detenido a sus compańeras Claudia Falcone y María Clara Ciochini.
Como lo había hecho otras veces, pero nunca del mismo modo y precisamente en ese sitio, evocó cómo irrumpió entonces el terror sobre ella, inmersa en ese momento en las cartulinas de colores, los pinceles y las mariposas con que montaban la escenografía de la fiesta de la primavera.
Lo hizo ante un público de ex alumnos y compańeros, de familiares, de algunos profesores de antes (como Chicha Mariani y María Gondel) y de varios chicos de ahora, todos ellos tan paralizados escuchándola como ella misma había quedado aquella tarde.
Primavera del 76
-Tenía 17 ańos y cursaba quinto ańo del Bellas Artes cuando me secuestraron, en un operativo que incluyó a muchos más compańeros que los de esa noche y de los cuales sobrevivimos unos pocos, precisa.
Emilse militaba entonces en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), agrupación estudiantil enmarcada en la tendencia peronista, de fuerte relación con los Montoneros.
-Yo era de muy bajo perfil en la militancia, a la que me vinculé en el ‘75, una época ya difícil. Participaba en volanteadas, en pegatinas, lo cual era todo un desafío, era un riesgo que yo asumía, pero no daba un paso más allá de eso… Al principio hacía lo que era la actividad de todos…
Las marchas, los juicios a los profesores, las movilizaciones donde nos encontrábamos todos… Nunca hablé en una asamblea, en la época en que se hacían, 1973, 1974, era muy chica.
Venía de un colegio de monjas muy cheto, pero me pasé a Bellas Artes porque me gustaba mucho el dibujo. Creo que al segundo día de mi ingreso, la escuela fue tomada a raíz de que le habían puesto una bomba a una profesor.
Era en 1971, yo tenía 13 ańos.
Al día siguiente, cuando aparecí en mi casa, me encerraron. Pero yo seguí, claro que sin militar en grupo alguno, enamorada de todos los chicos relindos que estaban en lo mismo y teniendo como referentes a mis tres primos varones (a uno luego lo mataron).
Ellos estaban en el peronismo, żmirá si me iba a meter en otro grupo…!?
Emilse pertenecía a una familia de clase media, tirando a media-alta, de La Plata.
Su padre era un comisario general retirado, su madre tenía una boutique. Ella y su hermana mayor (que luego militaría en la Universidad) habían cursado estudios en el Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús.
En el bullicio y la movilización de esos ańos, jamás imaginaría lo que luego sobrevino, aunque ya en 1976 la situación había cambiado radicalmente.
-No había más reuniones masivas, se instauró la represión en los colegios, los preceptores fachos… Y comenzaron entonces las advertencias con compańeros que se llevaban (uno apareció luego muerto y fue un cimbronazo), de otros no supimos… Pero aún no existía la idea del desaparecido.
En las primeras horas del 17 de septiembre de 1976, un grupo de encapuchados se la llevó de la casa familiar donde ella había insistido en quedarse.
-Entraron gritando que eran del Ejército y que buscaban a una chica de Bellas Artes. A mí, que era chiquita y vestía un pijama, ni me miraron y casi se llevan a mi hermana. Pero luego se dieron cuenta. Y se indignaban porque parecía tan nena, si hasta las esposas se me caían de las muńecas…
Emilse fue torturada en el Pozo de Arana, dependencia de la policía provincial, donde estaban muchos de los secuestrados en esos operativos, entre ellos sus amigas Falcone y Ciochini, y otros chicos de la UES, como Horacio Ungaro y Gustavo Caloti.
Gustavo Caloti, estudiante que trabajaba como administrativo en la Jefatura de Policía y había sido secuestrado el 8 de septiembre, relató al juez Baltasar Garzón:
-Durante diez días de los 15 que estuve allí me torturaron. (…) De ese momento, aparte del dolor, no tengo recuerdos de mi cuerpo porque no podía ni tocarme ni verme, sólo ese sentimiento del dolor. (…)
Luego me trasladaron a la brigada de Quilmes. Pero antes, recuerdo un día que quedará para siempre en mi memoria. Fue el 21 de septiembre, Día de la Primavera, que también es el Día del Estudiante.
Alrededor del mediodía nos sacaron a todos a un lugar que era como un salón y nos trajeron comida, eran ńoquis.
Un policía me acercó un plato y me invitó a comer. Como nadie me había sacado las esposas, yo no podía servirme del tenedor, así que él me daba de comer como a los enfermos. Y me hablaba calmamente. Después me llevaron a un patio interno en el que me di cuenta de que estaban todos los detenidos de Arana. No se cuántos seríamos, pero sí varias decenas, todos en deplorable estado.
Un policía decía que había dos perros que nos controlaban, uno que se llamaba Santucho y otro Firmenich.
Estábamos sentados en el suelo y al lado mío había una persona.
Apenas pude hablar, se trataba de Claudia Falcone, una estudiante de Bellas Artes. Recuerdo que lloraba.
Allí había muchos jóvenes que provenían de colegios secundarios. (…) Luego nos devolvieron a nuestras celdas…”. De todos los prisioneros que estaban allí, sólo cuatro sobrevivieron.
La prisión de obedecer
Desde enero de 1977 hasta el 20 de abril de 1978, Emilse estuvo en la cárcel de Villa Devoto. Las incesantes gestiones de su padre lograron sacarla con vida del infierno.
-Mi papá, por el shock emocional sufrido, no pudo escribir durante muchos ańos. Como en la cárcel sólo podía recibir cartas de familiares directos, arreglamos que me escribiría Fernando, mi novio (que era de la JUP e intentaron que yo delatara) y que firmaría como si fuera mi viejo. Y así fue. Yo fui pasando las cartas a un cuaderno de la cárcel, en el que dibujaba. La semana pasada lo llevé a La Plata y exhibí algunos de aquellos dibujos hechos en blanco y negro en la muestra Arte contra el olvido
A su papá, Oscar Moler, que murió hace dos ańos, el secuestro de su hija le cambió la vida.
Se instaló en otra ciudad, malvendió todo lo que tenía, acompańó y cuidó a Emilse durante su exilio interno y en los avatares de la libertad vigilada contactó e informó a familiares de otras víctimas, participó en las marchas contra la impunidad, declaró en la causa Camps, en el juicio de Madrid… -Pero, fundamentalmente, todo esto ocasionó a mi familia un profundo e imborrable dolor, terminaba diciendo su escrito al juez Garzón, en 1998.
-Cuando estuve afuera, yo no temía que volvieran a secuestrarme, lo que tenía era terror a violar las reglas que me habían prescripto, dice Emilse al recordar su vida al salir de la cárcel.
La familia se había instalado en Mar del Plata porque se les aconsejó abandonar La Plata.
-Me dediqué a rearmar mi vida y debía ocultar todo lo ocurrido. Decidí terminar la escuela y, como estaba retrasada dos ańos, dije que había tenido hepatitis. Di quinto ańo libre con muy buenas notas… Era medio rara yo… La libertad vigilada me obligaba a ir semanalmente a la comisaría, todo a escondidas, y me imponía no reunirme con más de dos o tres personas. Yo hacía deportes, iba a la playa y me invitaban a salir, a bailar, al cine, pero no podía, daba excusas, me iba de una casa cuando llegaba gente… Como Fernando, mi novio, trabajaba y vivía en Buenos Aires y venía los fines de semana, opté por estudiar de lunes a viernes y dar la imagen de -novia fiel-. Ni me animaba a entrar en la facultad… Al final, cuando lo hice, elegí Matemáticas, una carrera totalmente absorbente, que nada tenía que ver con la realidad…
–Fue bastante después que pudiste empezar a contar tu historia…
–Sí, y muy de a poco. Al principio no podía salirme de las reglas. Pero mis intentos de convertirme en una descerebrada política fracasaron. Veía la dictadura y la gente festejando el Mundial y lloraba… Quise dedicarme a hacer la mía, pero no pude, me di cuenta de que la solidaridad, el deseo de justicia era un camino sin retorno…
Con mi familia al principio hablaba poco, me sentía culpable de lo que estaban pasando. Sobre todo por mi mamá, muy antiperonista, que nunca entendió lo sucedido, que siempre vivió muy mal toda la historia, con mucha vergüenza, que sintió mucho cómo la marginaron sus amigos.
Con Fernando hablaba, pero sin detalles. En 1982 nos casamos.
Ese ańo hablé por primera vez todo lo sucedido con una chica de la que me había hecho muy amiga. Era a ella a quien más me pesaba no contarle la verdad, sentía que la estaba engańando.
Entonces le conté y le dije que si decidía no verme más, que era un riesgo estar conmigo, yo la entendía; si al fin y al cabo ninguno de mis compańeros de escuela me había vuelto a llamar… Ella reaccionó desde el afecto… Luego, de a poco, me fui abriendo con otros.
Me fui animando a contar mi historia en la medida en que avanzaba la democracia. Sin embargo, luego, al ser pública, ya no dependía de mí el relato, todo mi entorno me conocía. Eso por momentos lo viví como una invasión, luego me fui acostumbrando y lo fui incorporando…
Hoy participo de multitud de actividades por los derechos humanos, por la memoria.
Trabajo en la difusión de los Juicios por la Verdad, he declarado en varias causas, colaboro desde la informática con el Equipo de Antropología Forense, estoy trabajando en algo que creo importante que es la transmisión que hacen los docentes de lo ocurrido… Pero siempre quise desarrollarme en otros aspectos de mi vida, no ser sólo una ex detenida.
Puse mucho esfuerzo en mi formación profesional y en consolidar mi familia.
Ahora creo que ninguno de mis aspectos tapa al otro, conforman mi identidad, ésa soy yo: alumna de Bellas Artes, ex detenida-desaparecida, docente universitaria, mamá y compańera de mi marido.
–Tu relato sobre La Noche de los Lápices generó polémicas, sobre todo sobre la cuestión de las -víctimas inocentes”, como si el crimen pudiera justificarse cuando -en algo estarían…
–Sí, hasta entonces lo predominante era atribuir aquel operativo a la lucha por el boleto escolar.
-Yo dije que esa movilización había sido muy importante, pero había ocurrido con anterioridad, en 1975, y que a nosotros nos detuvieron por ser militantes de la UES (*), que nunca me habían preguntado por el boleto escolar.
Creo que hoy se puede hablar de temas que antes era muy difícil abordar. Y creo que la transmisión a los jóvenes requiere que no se hagan simplificaciones de la historia ni cuentitos que no sirven para entender lo que pasó, lo cual también impide a los jóvenes entender este presente.
(*) La UES era la Union de Estudiantes Secunarios, como la juventud Trabajadora peronista, (JTP) la JUP (Juventud universitaria Peronista y la JP (Juventud Peronista) eran organizaciones vinculadas al peronismo revolucionario.
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En La Plata, otro testimonio sobre
La Noche de los Lápices
La Nación Fecha de publicación: 15.10.1998, sección Política
Nelva, la madre de María Claudia Falcone, declaró ante la Cámara de Apelaciones
LA PLATA.- Era la 0.30 del 16 de septiembre de 1976. Un mes antes, María Claudia Falcone había cumplido 16 ańos. Estaba cuidando a su tía abuela, que vivía en el 556 de la calle 56.
La anciana estaba enferma y Claudia y su madre, Nelva Alicia Méndez de Falcone, se turnaban para atenderla. La adolescente estaba con una amiga, María Clara Ciochini, cuando seis hombres encapuchados irrumpieron en la casa. Blandían armas blancas.
Tras encerrar a la tía abuela en la habitación, los sujetos maniataron a las jóvenes y les vendaron los ojos. Luego fueron secuestradas. Y desaparecidas.
Ańos más tarde, aquella infausta madrugada sería recordada como La Noche de los Lápices, trágica jornada entre sombras en la que 10 estudiantes secundarios que habían participado en la campańa pro boleto escolar fueron “levantados” por agentes de la dictadura militar.
Los jóvenes fueron acusados por subversión en las escuelas. Sólo tres fueron liberados. Los demás fueron asesinados, tras las torturas.
A poco más de 22 ańos de estos episodios, la madre de Claudia declaró en la Cámara Federal de Apelaciones, que, desde el 30 del mes último, está realizando las audiencias de los juicios de la verdad, para determinar el destino de los más de 2000 desaparecidos en esta capital.
Su testimonio fue tan extenso como desgarrador. -La tía pudo ver en la calle, que estaba cortada, un camión del Ejército. Tres cuartos de hora más tarde, llamó el portero, desesperado, y nos dijo que se habían llevado a las chicas.
Más tarde, relató Nelva, registraron su casa. Rompieron la puerta de entrada con un jeep. Los vecinos observaron cómo varios hombres salían con objetos.
Según se pudo establecer, Claudia estuvo detenida en Arana, y luego en El Pozo de Banfield.
Pero la pesadilla no había terminado.
El 13 de abril de 1977, el matrimonio Falcone estaba viendo un partido entre Boca y River. Cerca de la medianoche escucharon el timbre.
Eran cuatro sujetos que agitaban armas largas. Jorge y Nelva fueron secuestrados. Querían información sobre la doctora Lavalle, que había trabajado en el PAMI con Jorge, que era también médico.
Diez días más tarde fueron liberados. Volverían a ser secuestrados el 14 de enero de 1978. Esta vez permanecerían más de un mes y el motivo sería su hijo Juan Carlos, quien estaba casado y tenía un hijo recién nacido.
Enfermo
-A mi marido no lo podían torturar. El estaba enfermo del corazón. Me desnudaron, me tiraron en una plancha de metal y me aplicaron la picana, describió.
Esto se repitió durante varios días. Como Jorge no podía ser sometido al tormento, lo llevaron al quirófano, donde torturaban a su mujer.
Una tarde, su esposo fue retirado de la celda. Lo llevaron a su casa. Lo acompańaba un guardia, naturalmente. El objetivo era colocar una trampa a Juan Carlos, que, seguramente, se comunicaría por teléfono con su padre. Efectivamente, llamó dos días después.
Jorge debía decir que su esposa había sufrido un accidente y que sería bueno que la visite. Pero además le dijo algo en lunfardo, que, sin embargo, el guardia entendió. Entonces lo golpeó en el pecho, pero ya era tarde. Juan Carlos había entendido el mensaje y no pudo ser capturado.
Nelva también acusó de colaboracionista a una mujer que había estado detenida con ella en 1977, a la que identificó como María del Carmen Macarí, alias Muriel.
En la audiencia de ayer siguieron otros testimonios sobre distintos casos de desaparecidos.
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RECUERDOS
La noche que secuestraron a otras Marías
La noche del 16 de septiembre de 1976 es tristemente recordada, en La Plata, como
La Noche de los Lápices
Esa noche fueron secuestradas 7 estudiantes secundarios.
Entre ellas se encontraba
María Claudia Falcone (16 ańos) y María Clara Ciocchini (17 ańos)
ambas estudiantes de Bellas Artes.
Argentina indymedia
María Claudia y María Clara militaban en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y formaban parte de un grupo de estudiantes que luchaba por el boleto estudiantil. La policía de la provincia de Buenos Aires había dispuesto un operativo de escarmiento para las que habían participado de esa campańa, considerada por las Fuerzas Armadas como subversión en las escuelas.
Las 7 estudiantes secundarios no fueron las únicas detenidas-desaparecidas, luego de ellas hubo otras detenciones de estudiantes, en su mayoría de militantes de la UES (organización estudiantil que tenía una fuerte vinculación con la agrupación Montoneros).
María Clara, llego a La Plata desde Bahía Blanca, donde colaboraba en la Pequeńa Obra con un grupo de monjas tercermundistas. Trabajaban en las villas y barrios pobres, en educación y salud, admiraba al Che y a Camilo Torres, el cura guerrillero de Colombia; leía a Juan Gelman y Pablo Neruda. Entró a la UES en 1973, a partir de su convicción cristiana, a pesar de su padre.
Durante 1974 asumió la responsabilidad del grupo UES, a la vez que Perón endurecía el discurso contra la juventud, especialmente Montoneros. En la conservadora ciudad de Bahía Blanca estaba mal vista la militancia, las pintadas Perón o muerte hechas por los chicos.
La triple AAA ya había comenzado a secuestrar estudiantes. En noviembre de 1975 fueron a buscar a María Clara, en la madrugada, justo una noche en que la familia había decidido dormir en otro lado, por esa razón se fueron a vivir a La Plata.
María Claudia, ingreso a Bellas Artes en 1973, ese primer ańo fue elegida delegada. Su padre había sido perseguido por su participación en el levantamiento del general Valle; de él heredó la pasión militante y de su madre, Nelva que era maestra, la preocupación por los demás.
Siempre regalaba su ropa o incorporaba compańeros a las comidas familiares. Quería parecerse a Evita. Militaba en la UES, colaborando en tareas de educación y sanidad en las villas. Durante una reunión con otros colegios, para plantear la estrategia a seguir para conseguir la implantación del boleto estudiantil secundario, dijo a un compańero: -Aunque no consigamos el boleto para nosotros, quedará para futuros estudiantes.
Las dos estudiantes secundarias, fueron secuestradas de la casa de la tía abuela de María Claudia. Pasaron por distintos centros clandestinos de detención donde fueron torturadas: Arana, Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes, Jefatura de Policía de la Provincia de Buenos Aires y las Comisarías 5a., 8a., y 9a. de La Plata y 3a. de Valentín Alsina, en Lanús, y el Polígono de Tiro de la Jefatura de la Provincia de Buenos Aires.
María Claudia fue vista por última vez; por Pablo Díaz, el día 28 de diciembre del mismo ańo en Banfield, al igual que a tres mujeres embarazadas que dieron a luz en el lugar. -Yo estaba en calzoncillos, las chicas en ropa interior, algunas sin corpińo… -A Claudia y a mi nos dijeron que cuidáramos a dos embarazadas que se encontraban detenidas allí, de un grupo de seis: nos encargaron que las vigiláramos y que cuando tuvieran contracciones golpeáramos las puertas para llamar a la guardia. (Pablo Díaz)
Además de las torturas que debieron soportar al igual que los compańeros varones, las compańeras detenidas-desaparecidas, fueron sometidas a todo tipo de abusos y violaciones sexuales, como una forma más de tortura y ensańamiento.
-Un día, María Clara le pidió a uno de los guardias que no la tocara más, que la matara pero que no la tocara más, mientras se golpeaba la cabeza contra la pared. (Pablo Díaz)
Las alumnas de la escuela EMEM N° 7 del barrio de Palermo, por votación, decidieron bautizar a la escuela María Claudia Falcone. -Los nombres no son neutrales, tienen una carga ideológica, definen nuestra identidad.(Matías Woiciechowski, preceptor de la escuela N° 7).
Maria Claudia Falcone y María Clara Ciocchini, no son nombres neutrales, son los nombres de dos compańeras de tantas que fueron detenidas- desaparecidas en la ultima dictadura militar. Son parte de nuestra identidad de mujeres luchadoras, de nuestra historia más reciente y del presente de muchas mujeres que en los piquetes, en las escuelas, en los comedores populares, en las asambleas, en las fábricas, en el campo, en las calles… resisten sin rendirse y son el sosten fundamental de las luchas populares, que sin ellas no son posibles.
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Hector Ciocchini, el papa de Maria Clara Ciocchini
Francisco Gil, el mitico librero, nos presento. Ańos terribles. Habia regresado de Londres para continuar la busqueda de su hija Maria Clara, la adolescente desaparecida de La noche de los lapices.
Ańos de dolor, de misericordia, de gravedad intolerable. A partir de esa fecha comence a frecuentar a un hombre que me seńalo el destino personal como experiencia intransferible.
ĄżQue decir de quien nos enseńo la admiracion y el entusiasmo!?, escribio el poeta, ensayista y critico literario Hector Ciocchini al comienzo de su estudio sobre Arturo Marasso, su maestro. Reiteramos lo mismo.
żĄQue decir sobre aquellos que sentimos veneracion!? Hablar de Ciocchini es nombrar a uno de los poetas fundamentales de nuestro pais pero tambien de un ser exquisito, unico.
Su educacion fue la de un verdadero humanista, le permitio desde joven intimar con la pintura, la literatura y la musica. Tuve el placer de escucharlo tocar Mozart o jazz en un piano vertical de su estudio o en aquella reunion inolvidable que comparti con Rocio en la casa de una amiga.
Siempre evoque a mis maestros, seres que me guiaron entre el fervor y el ensueńo, en el sendero de la belleza unida al amor y a la amistad. Pero hubo dos que , sin duda, descifraron con ejemplaridad moral el asombro que ilumina el mundo: Luis Franco y Hector Ciocchini.
Conoci al profesor Ciocchini el 18 de agosto de 1977 en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta, cuando me otorgaron el premio Arturo Marasso.
Con el tiempo conoci a Elda, su esposa, a sus otras hijas, a sus nietos. A nuevos y genuinos amigos. Alumnos y seguidores. No era una elite, era una especie en extincion. Con claras ideas sobre el derrumbe de una sociedad, de la corrupcion, de la hipocresia, reunia seres magicos, talentosos, sensibles.
Hector Ciocchini, el papa de Maria Clara Ciocchini , nacio en La Plata en 1922. Fallecio en Buenos Aires el 19 de mayo de 2005. Dirigio el Instituto de Humanidades de la Universidad Nacional del Sur desde 1956 hasta 1973. Alli edito los Cuadernos del Sur, revista con textos comentados y estudios.
Realizo estudios e investigaciones en el Warburg Institute de la Universidad de Londres sobre temas de iconografia y de retorica. Fue profesor de estilistica, literatura medieval espanola y literatura del Siglo de Oro Espanol.
Dio cursos de posgrado en la Universidad Hebrea de Jerusalen. Pronuncio numerosas conferencias en King’s College de Londres, Saint Catherine’s College de Oxford y en la Universidad Complutense de Madrid.
Toda su obra refleja a un poeta culto, tierno y melancolico. Sin paralelo en nuestra literatura se convierte en una voz solitaria de impredecible repercusion. Su creacion ofrece densidad y belleza, pesimismo e intensidad.
El poeta, que capta la vida en plenitud, se instala en la celebracion de cada cosa, pues sabe que de ella surge lo bello. La fuerza de su poetica sella la armonia natural, el equilibrio interior.
Su creacion ofrece crecimiento humano y requiere un dialogo sereno y profundo. La sugestion de su obra poetica revela bondad y trascendencia. Jubilo en la contemplacion de la belleza.
Algunos de sus libros son: Los dioses, Los sagrados destinos, El desorden y la luz, Herbolario, Los relojes solares, Ofrenda, Los usos de la tierra.
En Espańa se publico su antologia poetica Como espejo de enigmas (1949-1999). Ha comentado y traducido El cementerio marino de Paul Valery. Y el libro de relatos Camera oscura.
Publico ademas Iconografia de la imaginacion cientifica, La Revolucion Francesa, Monstruos y Maravillas, entre otros ensayos.
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Nélida Koifman de Claudio De Acha Koifman
Videoconferencia en Buenos Aires, 19 de Diciembre de 2001
(Comisión Israelí por los Desaparecidos Judíos en Argentina)
Testimonio sobre el secuestro y desaparición de Claudio De Acha Koifman
Nélida: Mi nombre es Nélida Koifman soy tía de Claudio De Acha, desaparecido, su mamá es Olga Koifman, mi hermana. Olga viven en Estocolmo por eso en la visita de la comisión de Israel el formulario lo llené yo con la autorización de mi hermana. Mi hermana se exilió en el ańo 78’, a partir de ahí las pocas cosas que pudimos hacer las hice yo.
Ella previamente antes de exiliarse había recorrido distintos organismos, creo, no puedo asegurarlo que en el ańo 78 todavía no habían formado tantos organismos de Derechos Humanos como tuvimos después.
El Matrimonio De Acha, Ignacio De Acha y Olga Koifman mi hermana se fueron con dos hijitos, Sonia y Pablo, allí quedaron porque el gobierno sueco y la sociedad sueca pudo hacer algo por Pablo que es Dawn.
Quería presentar a la familia, porque es difícil por todo mi dolor y el de mi hermana.
El secuestro se produjo el 16 de septiembre del ańo 76’ Claudio era estudiante de quinto ańo del Colegio Nacional de La Plata, ellos ya se encontraban viviendo en La Plata y en la madrugada del 16 de septiembre rompiendo la puerta del departamento con una bota a las tres de la mańana cuando todos dormían, los nińos en su habitación y los padres en su habitación y ante esos golpes mi hermana y mi cuńado salieron al hall de entrada, al vestíbulo y se encontraron con gente vestida con uniforme militar que preguntaban por Claudio De Acha.
Mi hermana dijo que era su hijo y que estaba durmiendo con sus hermanitos, venían a buscarlos era Fuerzas de Seguridad.
Y bueno ante el requerimiento de los padres de por qué vinieron a buscarlo, no contestaron anda. Con violencia rompiendo placares buscando no sé que, digo esto porque a las pocas horas que yo llegué a La Plata porque yo vivo en Buenos Aires, mi hermana se había ido a todos lados a buscar a su hijo y dejaron la llave en lo de un vecino. Y yo entré y estaba todo por el suelo, vacíos los placares todo tirado por el suelo, todo era un desastre y vi un boquete en la puerta que rompieron la puerta para entrar. Contra el llanto y la desesperación de mi hermana y de mi cuńado se llevaron a Claudio descalzo y en calzoncillos, casi arrastrándolo se lo llevaron.
No sé todo lo que fue después, por lo que hay en la Plata, primero se ubicó a los chiquitos, llamo a casa para contar que está pasando. La Plata es cerca, pero yo vivía en Boulogne es del otro lado de Buenos Aires, fui para allá y me traje los chiquitos a mi casa, y ahí empezó la vía crucis de mi hermana y mi cuńado.
Tres míos y dos de mi hermana eran cinco nińos y no era mucho lo que se podía hacer en esos momentos, había un clima difícil, ańo 78 . No 76, me confundí porque es el ańo que mi hermana decide dejar el país, le pide exilio al gobiernos Suizo. Después mi hermana se fue, ella realizó todas las diligencias, el Habeas Corpus, denuncias. En Bahía Blanca creo que hizo una denuncia, y junto con migo, yo la acompańé fuimos al Departamento de Policía de La Plata tuvimos una entrevista con Camps, que no le quiero decir general, él era Jefe de la Policía.
Esa entrevista era a la mańana, pasamos la noche solas con mucho miedo, La Plata parecía una ciudad sitiada. Y fuimos a la hora que era la entrevista, entramos en el Departamento de Policía no me acuerdo porque nos dejaron pasar, esa parte no me acuerdo, si teníamos algún papel para entrar o algo. Y esperamos mucho tiempo, como una hora y media. Cuando pasa ese tiempo, nos dijeron que solamente podía pasar ella, yo no.
Otra vez una larga espera, que puedo ver todavía la salita donde yo estaba esperando.
Me dio mucho miedo que la hubieran apresado a ella también. Decidí irme, y hay una plaza creo que es la Plaza Moreno en La Plata, frente al departamento de Policía, me senté a esperar a mi hermana, no me iba ir sin ella, no sabía que iba a hacer si ella no estaba. Entonces a la hora apareció ella bajando las escalinatas. Ahí no era Camps, sino el secretario de Camps, entonces estaba Monseńor Plaza que lo acompańaba a Camps.
Era una de los personajes mas importantes de la iglesia. Monseńor Plaza vino después de que ella pidió por su hijo y todo lo que uno dice en esos momentos, Monseńor Plaza le dice que no busque mas a su hijo porque su hijo estaba muerto. Y con esa cerraba la situación de búsqueda mi hermana. Nos vamos, nos volvemos donde estaban nuestros cinco chicos. Eso en el 76’, o principios del 77’ era casi inmediato, era una de las cosas mas fuertes que habíamos hecho de la desesperación.
También mi hermana fue al colegio Nacional donde nosotros creemos, y me hago cargo de eso que el rector del colegio fue quien mandó a los chicos.
Ese día, no sólo se lo llevaron a Claudio, se llevaron a un grupo importante del Colegio Nacional.
Eso fue el hecho de porqué fue -la noche de los lápices pero en el total hubieron cien chicos del colegio. Creemos que él denunciaba que los chicos luchaban por el boleto escolar.
- Avivi: żPor qué piensa que era el director el que denunció o alguno de los compańeros o alguno de los alumnos?
- Nélida: Acá puedo decir eso y sé que había indicios de que el rector denunciaba, pero podría buscar otros datos, no recuerdo pero es lo que yo creo. Por lo menos el rector no alentó a mi hermana, su reacción no era de horror ni de -yo me voy a ocupar, o que dijera -que barbaridad esto. Cuando un chico va a la escuela es parta de la escuela, no sólo de la familia. Es como que lo normal era que desaparecían chicos de una escuela y las autoridades no hicieran nada. Es de locos pensar que uno tiene en una escuela, el rector del colegio no hacía nada, no le importaba.
- Avivi: żMonseńor Plaza que les dijo lo que les dijo está vivo?
- Nélida: Creo que murió, pero no estoy segura. Creo que murió.
- Avivi: Después que volvió la democracia trataron de dirigirse a él nuevamente y preguntarle de dónde sabía?
- Nélida: No. Después que volvió la democracia mi hermana ya estaba en Suecia, yo hice las cosas, cuestiones que yo hecho sola, me habían avisado que se hacían reclamos por el grupo, pero eso no. Nadie me mencionó nada.
- Zadoff: żA parte de las palabras de Plaza tuvo algún dato posterior que certificaba que el chico murió?
- Nélida: No. Seguimos buscando, seguí yo tratando de buscar, pero cuando vino CONADEP y en el Juicio a las Juntas estuvimos allí porque mi hermana venía a visitarnos y se encuentra con el hecho de que se está formando los tribunales y la CONADEP, y vamos, y la CONADEP nos toma testimonio y nos dispone como testigos de “La noche de los lápices” y vamos a declarar. Ahí estaba Pablo Díaz también que declaró y nos conocimos, antes yo no lo conocía para nada, fue uno de los primeros casos del Juicio a las Juntas.
- Avivi: żPablo Díaz o Gustavo Calotti que son los sobrevivientes, dijeron en algún momento si lo vieron vivo a Claudio?
- Nélida: Gustavo Calotti yo no lo recuerdo, con Pablo sí, porque a él lo trasladan, lo legalizan, a él lo deja vivo del grupo, lo pasan a Villa Devoto, pero no recuerdo, pero él los vio. Él estuvo con ellos, porque a él lo trasladan en diciembre, y a ellos lo secuestran en septiembre, él estaba con ellos.
- Irit: żLa gente que vino a secuestrarlo era gente del ejército o hombres uniformados?
- Nélida: No eran policías. Eran Fuerzas de Seguridad
- Irit: żTenían la cara descubierta?
- Nélida: Sí.
- Irit; ż Y a su hermana le pidieron que trate de identificar a algunos de los secuestradores después?
- Nélida: No. Nunca.
- Kaufman: Los dos nombres de los que se salvaron o que fueron legalizados son apellidos no judíos ż cree usted que habría alguna relación entre ser judío o no y la posibilidad de salvarse o no?
- Nélida: La posibilidad de salvarse no, porque mataron a mucha gente que no era judía. Pero creo que había también un ensańamiento, lo leí no tengo un hecho.
- Zadoff: żHabía posibilidades de identificar a Claudio como judío? Porque el apellido no era judío
- Nélida: El apellido de la mamá. Si en algún momento le habían preguntado. Tenían mucho trabajo ellos como para preguntarle por la mamá.
- Avivi: Muchas gracias, estos datos son importantes por todo este tema de La Plata como tema único
- Nélida: Perdón ya muchos ańos los que pasaron, los ańos no se cierran porque uno se centra en el dolor. Estuve en el juicio
- Avivi: Nos encontramos con los jueces de La Plata y sabemos que están haciendo
- Nélida: Hace poco estuve en la Cámara Federal declarando por el Juicio a la Verdad, en La Plata
- Avivi: Tenemos la impresión los jueces de La Plata tienen una gran voluntad de avanzar sobre el tema.
- Nélida: Yo también.
- Avivi: Muchisimas gracias
- Yael: żSu hermana le habrá preguntado de dónde sabía Monseńor Plaza que el chico estaba muerto?
- Nélida: Creo que sí, que el diálogo fue eso, que mi hermana le contesta – ż usted que sabe? Y le dijo:- Su chico está muerto. No tenemos ninguna certeza, es que para las Navidades del 76 ahí matan a los chicos, a nosotros nos parece. Lo que puedo a lo mejor conseguir es si la entrevista con Monseńor Plaza fue antes de las Navidades o después lo puedo averiguar.
- Kaufaman: Eso sería importante que trate de aclarar
Nélida: Bueno gracias a ustedes, y que una vez por todas estén los asesinos en la cárcel, no hay venganza, cárcel y justicia para esclarecimiento de otros que a lo mejor alguna vez puedan imaginar que se puede hacer esto. Esto yo no lo hago solamente por Claudio a quien queríamos como un hijo sino por lo 30.000 desaparecidos mi homenaje.-
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Marta Noemí Ungaro
La Plata, 14 de Julio de 1999
Con la presencia de los Sres Jueces Julio Víctor Reboredo, Leopoldo Héctor Schiffrin, y el suscripto Antonio Pacilio en ejercicio de la presidencia, con la presencia del secretario actuante y con la asistencia del Sr Fiscal General ante la Cámara Dr Julio Piaggio, del Sr Defensor Oficial ante la Cámara Dr Ricardo Alberto González, con presencia en representación por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata, la Dra Marta Vedio una persona previamente citada en calidad de testigo, seńorita, usted ha sido citado por el Tribunal, en calidad de testigo a raíz de una presentación suya concretamente, un pedido suyo en el marco de las actuaciones que lleva a cabo ésta Cámara en orden de dilucidar las circunstancias de la desaparición y el destino final de quienes fueron víctimas de la represión ilegal en éste ámbito territorial durante los ańos 1976 a 1983, concretamente usted fue convocada en el marco especifico de las actuaciones donde se investiga las circunstancias de la desaparición y el destino final de Horacio Angel Ungaro, debido a la calidad que usted va a prestar declaración la de testigo, debo hacerle saber en primer término que el código penal reprime con pena de prisión a quienes incurrieren en falso testimonio, seguidamente usted debe prestar juramento o promesa por sus creencias religiosas de decir verdad, jura usted decir la verdad.
Testigo: Sí Juro por la memoria de mi madre, que fue Madre de Plaza de Mayo y sobre ella y sobre la foto de mi hermano y sobre los 30 mil desaparecidos que hasta el último día de mi vida voy a luchar para exigir cárcel a cada uno de y a todos los genocidas
Presidente: Jura usted decir la verdad seńorita
Ungaro: Sí, Juro, como jure hace 23 ańos el día que desapareció mi hermano..
Presidente: Vamos entonces a proceder al interrogatorio previo de identificación Nombre y apellido completo…
Ungaro: Marta Noemí Ungaro Iferman
Presidente: Nacionalidad
Ungaro: Argentina
Presidente: Estado civil:
Ungaro: Casada
Presidente: Edad
Ungaro: 51
Presidente: Profesión u ocupación
Ungaro: Empleada, en el Concejo Deliberante.
Presidente: Domicilio
13 Nro 39xx Gonet
Presidente: Por favor dele su documento de identidad al Secretario, lea el Nro de documento
Secretario: DNI 5.771.xx3
Presidente: Donde Nació
Ungaro: En la Ciudad de la Plata
Presidente: Fecha de Nacimiento
Ungaro: 29/05/48, 29 de Mayo del 48
Presidente: El nombre de sus padres
Ungaro: Alfredo Ungaro
Presidente: De su madre
Ungaro: Olga Felrman de Ungaro
Presidente: Usted resulta ser la hermana de Horacio Angel Ungaro, en tanto está comprendida en la general de la ley respectiva… bien, a continuación yo voy a cederle a usted la palabra a los fines que, en la forma más circunstanciadamente posible, y más calma posible relate usted las circunstancias de la desaparición de su hermano, el Sr Horacio Angél Ungaro…tiene usted la palabra…
Ungaro: Bueno, mi hermano era el más chico de 4 hermanos, recién había cumplido 17 ańos, así que era menor de edad, yo considero que el secuestro de mi hermanito fue una apropiación de menor, la madrugada del 16 de septiembre alrededor de las 430 horas de esa hora, fue secuestrado el domicilio de mi mamá, 116 Nro 542 departamento 42 monobloc B…cuando estaba durmiendo para concurrir al colegio ese día, él estaba en quinto ańo del Normal 3, en esa época en el Normal 3 los chicos usaban guardapolvo en quinto ańo y la noche anterior el había estado pintando junto con Daniel Alberto Rasero, quien era compańero de él y se había quedado a dormir en casa porque la abuela estaba enferma en Punta Alta y la mamá había viajado, se había quedado pintando el guardapolvo porque, dibujaban el guardapolvo con diferentes motivos y él había el ojo del Guernica, con la lágrima… eso fue lo que terminaron de hacer como a las 12 de la noche y se fueron a dormir para ir al otro día a la escuela… 4 y media de la mańana, diferente personal irrumpe el departamento en el quinto piso, diciendo pertenecer al Ejército y a las fuerzas de seguridad, mi mamá le pide explicaciones porque esa violencia y le dicen que tenían que llevarse a mi hermano para hacerle unas preguntas por la subversión en las escuelas, mi mamá no quieren que lleven a mi hermano, lo retiene con sus brazos y la encierran en la cocina… y se llevan a mi hermano y a Daniel Rasero, yo traje fotos de los dos de mi hermano y de Daniel Rasero…lo bajan por las escaleras, esto ocurría en un quinto piso…
Presidente: La voy a interrumpir un minuto seńorita Ungaro, éste hecho que usted está relatando, es presencial… usted lo vió o se lo contaron…
Ungaro: No, no, ahora le voy a contar en el momento que mi madre nos va avisar a nosotros…
Presidente: Correcto
Umgaro: En el departamento estaban, mi mamá que ha fallecido, porque en realidad la que tenía que estar declarando en este lugar tenían por ahí que ser mis padres que fueron los que… sí bien salimos todos a buscarlos, los que llevaron la parte legal desde un principio, como todo llega en parte 23 ańos después, tanto mi mamá cuando venía de las rondas con las madres, fue atropellada por un auto y falleció y mi papá falleció un ańo después…entonces bueno estoy yo…mi mamá nos viene avisar yo vivía en el monobloc de al lado junto con mi hermana Nora, nos viene avisar, lo bajan por las escaleras…dejan abierta las puertas del ascensor y ella baja como puede, tenía dificultad en la vista, baja los cinco pisos y nos viene avisar a nosotras que habían llevado a mi hermanito que era el monobloc B y nosotros vivíamos con mi hermana en el monobloc CE, bueno enseguida salimos con mi mamá a para ir al departamento del monobloc de al lado, yo voy primero a la estación, no teníamos teléfono, fuí a la estación eran los teléfonos de color naranja, a llamar a mi papá que vivía en Gonnet, para que viniera porque se habían llevado a mi hermanito, llegamos y bueno esta todo… ellos robaron cuanto encontraron, había… ahí sí fuí testigo presencial de las condiciones en las que estaba el departamento, mi hermano tenía una perrita que se llamaba Valeria y Valeria lloraba la perra, cuento la perra, bueno miramos todos, habían robado todo lo que había de valor, había revuelto todo, habían llevado para lo que nosotros tenía más valor, que era mi hermano y su amigo. Bueno llega mi papá, enseguida me dirigí al monobloc de enfrente… o sea que nosotros, los monobloc del hipódromo que hay cuatro A, B, C Y D,nos dirigimos al monobloc de enfrente, nosotros vivíamos en un quinto piso… y en el monobloc de enfrente en otro quinto piso… vivía la familia Calotti (fon), donde Gustavo era amigo de mi hermano y nos dirigimos enseguida con mi hermana allá para ver si ellos tenían alguna noticia y bueno ahí nos enteramos que Calotti había desaparecido, lo habían detenido una semana 10 días antes de mi hermano… entonces entramos a rearmar lo que había ocurrido ese día… porque nos fuimos enterando por diferentes amigos que ese día había habido un, habían secuestrado, no solamente a mi hermanito y a su amigo, sino a varios chicos, bueno tomamos contacto con la familia Falcone, después con la familia, yo personalmente con la de López Montaner… llamamos enseguida a la madre de Daniel Rasero, que es Elsa Perea de Rasero… para que viniera, la madre llego a las horas de Punta Alta, estaba en Punta Alta… ellos deciden averiguar, ella era viuda de un suboficial de la marina, decide hacer diferente trámites para ver que podía averiguar y nosotros decidimos presentar un recurso de hábeas corpus, que acá hice la copia y traje el primer recurso de hábeas corpus presentado el día 17 de Septiembre a las 830 horas, habían asesinado los primeros días de septiembre a Sergio Caracachof, y a Domingo Teruggi, así que no pudimos conseguir a ningún abogado que nos redactar el recurso de hábeas corpus, no que lo redactará, sino que lo patrocinará, que lo presentará… no conseguimos en la Ciudad de la Plata, mi padre no pudo conseguir que nadie que presentará y patrocinará el recurso de hábeas corpus, redacto y presentó el recurso de hábeas corpus mi padre, mi padre es ingeniero, digo porque no era abogado, bueno presenta el primer recurso de hábeas corpus, trámite que empezamos a seguir ver que resultados tenía y bueno a los 15 días nos habíamos divido las tareas con mi hermana Nora, mi hermana Nora va a la casa de Daniel Rasero a buscar el Nro de documento de Daniel porque mamá ya le había dicho, lo conveniente que era presentar un recurso de hábeas corpus, que ya tenía el modelo mi papá y mi hermana va a la casa de Daniel el día 30 de septiembre del 76 y en el momento que esta tocando el timbre, es secuestrada mi hermana… mi hermana es secuestrada, bueno y conseguimos…
Presidente: Perdón, su hermana es Nora Ungaro
Ungaro: Nora Ungaro, sí… mi hermana es secuestrada, y bueno nosotros fue una conmoción muy grande, primero mi hermanito que estábamos tratando de averiguar el camino que había seguido, y ahora mi hermana, en ese momento… conseguimos que el Dr Juan Manuel Villarreal, presentó un recurso por mi hermana y mientras tratábamos de ver entre los tres, mi mamá, mi papá y yo que era lo que estaba ocurriendo, mamá ya se había contactado… sabíamos que se había desaparecido Emilse Moler, que era amiga también de la infancia de mi hermano, así que había visto a la familia Moler, y ahí se había enterado que no solamente habían llevado ese día a Emilse, sino a Emilse con una compańera, con Patricia Miranda, ya sabíamos que se habían llevado a Claudia Falcone junto con María Clara Ciachini (fon) y mamá va y lo ve a Moler… y le dice que también desapareció mi hermana, ellos tenían un negocio, la madre tenía un comercio en Diagonal 77… una boutique y les dijo que ahora había desaparecido mi hermana, él promete averiguar lo que pueda… bueno… vuelvo a lo de la perra…porque continuamente a las 430 de la mańana la perrita de mi hermano ladraba que era impresionante, o sea hasta el día que murió siguió durmiendo debajo de la cama de él, pero a las 430 de la mańana empezaba a ladrar todo éste tiempo…porque uno esperaba que en algún momento apareciera, mi papá se quedaba en el departamento con mi mamá… entonces mi papá decide abrir la puerta a las 430 para ver lo que pasaba, que la perra ladraba tanto y encuentra al que repartía el diario… que era marca perra, pacifica se lo quería comer, entonces él dice que había visto el procedimiento que lo había dejado abajo, un seńor Lofeudo, bueno que era el que repartía el diario en ese momento y que él ve cuando se inicia el procedimiento… siendo que era un edificio en donde vivíamos, alrededor había 50 departamentos en cada uno, o sea 200 departamentos, no conseguimos testimonios… el terror era muy garande en los vecinos… que en ese momento hubiesen visto, por ahí no han visto… pero al escuchar los gritos que significó todo un grupo armado grande, movimiento de autos, aparte después al poco tiempo se instaló la Brigada en la esquina de 116 y 43… bueno, habla con Lofeudo, y él dice que sí que había visto parte del procedimiento que él en ese momento entraba a entregar los diarios… por eso… bueno… a los pocos días no… a los finales de Octubre mi hermana, es dejada en la esquina de 116 y 43…o sea en la esquina de la monobloc… entonces por el relato de mi hermana, sabemos que ella estuvo en, ella decía en diferentes lugares, en lugares donde habían pasado, donde había pasado mi hermanito… porque con las mismas personas que se encontró que una fue Emilse Moler, le dijeron hasta que día habían estado junto, que habían pasado por ese lugar.
Presidente: Su hermana vivé seńorita…
Ungaro: Sí, sí, sí… mi hermana vive y acá aporto la dirección y el testimonio de ella, que vive en La Plata, o sea que sea citada… toda esa parte la puede por suspuesto, la puede explicar mejor ella…
Presidente: Secretario, toda la documentación que va a acompańar la seńorita, la vamos a agregar a la causa…
Ungaro: Bueno, a los pocos días que sale mi hermana, viene a casa el comisario retirado Oscar Moler y nos dice sí queríamos saber el lugar que había estado, le quiere decir a mi hermana el lugar que había estado desaparecida, no… éste…que el sabía de los lugares en donde había estado… entonces le dice que había estado en Arana, y mi hermana le dice, con razón yo no escuchaba, que no se escuchaba ningún ruido… yo a Arana nunca había ido, cuando fuí la semana pasada, es verdad uno no escucha ningún ruido, ningún… ni los pajaritos, bueno después le dice que la habían trasladado a Quilmes y mi hermana le dice claro yo escuche cuando la trasladaban que… en un momento dijeron la calle… la Av. Calchaquí, no…él nos dice, yo le pregunto… quienes eran los responsables, quieren eran los que decidían, los que estaban en ese momento en Arana y el Seńor Moler, pidiendome que yo guarde confidencia porque en ese momento estaba la hija de él… él la visitaba… pero estaba desaparecida…no estaba a disposición del Poder Ejecutivo, el testimonio de Emilse también obra acá…ella ha declarado…y nos dice que los responsables de ese centro clandestino de detención, eran el Mayor Campoamor, que se hacía llamar también Coronel Vargas, era el Comisario Vides Luis, que desgraciadamente falleció, el oficial inspector Vargas, que recién me acabo de cruzar, que se acaba de ir, así que yo no creo que no estuvieron muy mal que le hayan gritado algo, no pueden venir y sentarse acá y negarse a declarar…
Presidente: Se remite por favor a su testimonio…
Ungaro: Bueno, el oficial inspector Raúl Vargas, lo cruce, Carlos Nogara y Etchecolatz, bueno… yo quería pedir eso aparte…que ante esta Cámara se halla el testimonio de Docter, de Moler de Calotti, de Pablo Díaz en la causa Falcone y que por la conexión que hay con el caso de mi hermano sean también incorporados a lo que estoy abriendo ahora…
Presidente: La solicitud se tiene presente y se va a preveer de conformidad…
Ungaro: Bueno, en la búsqueda de mi hermano, nosotros, los que eran amigos de ellos… de… empezamos averiguar si había desaparecidos, si estaban… contandole…él tenía una muy amiga de él, que era Inesita Ortega, lamentablemente no tengo fotos para aportar de ella, entonces la vemos a Inesita y le decimos que había desaparecido mi hermano, Inesita nos dice que estaba embarazada de dos meses y al poco tiempo desparece, nos enteramos que desaparece Inesita por el Juicio a la Junta, también supe que Inesita Ortega tuvo su bebe en el Pozo de Banfield por el testimonio de Adriana Calvo de Laborde no, Inesita tenía 17 ańos en esos momentos…
Presidente: Usted hizo mención a dos lugares clandestinos de detención hasta ahora, Quilmes y Banfield no es cierto…
Ungaro: Bueno, yo hice mención en los que había estado mi hermana, Arana, a Quilmes … ella después… y cuando vino el padre de Moller, ella estuvo en Arana y en Quilmes, y de Quilmes la vuelven a llevar a Arana, donde la dejan en Libertad.
Presidente: En qué lapso temporal sucedió todo esto?
Marta Ungaro: El 30 de septiembre, a finales de octubre, del 76 no… bueno, nos empezamos a relacionar con diferentes familiares que les había ocurrido lo mismo, que teníamos el problema no, entre comillas, y comenzamos a reunirnos junto con mi padre en la cafetería del Colegio de Abogados, de La Plata, cuando las Autoridades del Colegio de Abogados se enteraron que nos estábamos reuniendo, en la cafetería, o sea intercambiando ideas, no nos permitieron más que nos reuniéramos ahí, así que tuvimos que rearmar las reuniones en casas particulares, yo por ahí lo digo para que se sepa no, en el contexto que todos los familiares tuvimos que transitar y caminar y golpear una puerta o reunirnos con otro familiar, en el concepto del espacio físico que no teníamos, porque nos echa hasta el propio Colegio de Abogados del 76, nos cierra las puertas que no nos pudiesemos reunir, bueno ahí empezamos a contactar con diferentes familiares, entre ellos se acercó también el doctor Oviedo Oscar que era amigo de la época en que mi padre subió en La Plata, que en ese momento él tenía a un hijo desaparecido o detenido de nombre Daniel Oviedo, y en una de las reuniones que él venía a casa, viene y dice que él no va a poder seguir, ya se había sacado la primer solicitada en el 77, que la habíamos sacado con el nombre nuestro, de los familiares, porque no conseguíamos ningún diario que nos publicara los nombres de los desaparecidos, es el primer documento que se saca a nivel periodistico, lleva nuestros nombres, el de los familiares, que fue la Prensa no, que conseguimos que nos publicara, entonces bueno, él había firmado esta solicitada, a decir de que él no iba a poder venir más a las reuniones, porque su hijo lo llamó por teléfono. Y no sabía qué hacer, entonces bueno, papá y otro padre le dice que la próxima vez que lo vuelva a llamar grabe la comunicación, él graba la comunicación y el hijo lo llamaba de la ESMA, al poco tiempo lo traen al hijo a trabajar al Estudio del doctor Oviedo, y siguió trabajando, de día venía a trabajar al Estudio que era en 5 y 47 y después volvía al centro en el que estaba, con posterioridad me enteré que Daniel Oviedo viajó y vive en este momento en Suecia. Bueno, los trámites que hicimos fueron, bueno los diferentes Recursos de Hábeas Corpus, el 28 del 77 mi padre le escribe una carta al Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Horacio Heredia, donde le dice que todos los Hábeas Corpus que habíamos hechos fueron todos negativos, que no tuvimos respuesta, en diferentes llamados a mi casa de Gonnet, del hospital de Gonnet una vez para ir a reconocer un cadáver que fuimos mi papá y yo, y otra vez a los pocos meses, y no era mi hermano, ni pude saber quién era no, después a los pocos meses nos llaman por teléfono, siempre anónimamente, también para decirnos que había un chico que no se ubicaba en tiempo ni espacio, que era jovencito, que podía ser mi hermano, también fuimos, y no no era mi hermano, pero hasta el día de hoy pienso quién sería no, porque era un chico jovencito, rubio, de unos quince o dieciseis ańos, que uno piensa que era un grado de locura o un grado de terror el que tenía no, y había aparecido tirado cerca del Hospital, no supe yo, yo pienso que si se busca en los registros del Hospital, tiene que estar . Bueno, cuando llega la OEA, nos reciben, ahí fui con mi mamá, ellos hicieron una entrevista aparte, en el caso de los adolescentes desaparecidos no, nos toca entrar, que también la conocíamos de acá de La Plata que falleció, con Adela de Chiape, que también tenía a su hija desaparecida que era Escribana, María Adela Chiape, y su nieta Gabriela Leguizamón, que en ese momento tenía, no llegaba a los catorce ańos, o quince, que en ese momento la habían secuestrado junto a su madre, bueno… con ella nos toca la entrevista en Buenos Aires, bueno, a partir del ańo 78, empieza a llegarnos cartas a nombre de mi hermano, de presentación para el servicio militar, fuimos en varias oportunidades al Distrito, mostrando que mi hermano estaba desaparecido, seguían llegando hasta que llegaron las intimaciones por desertor no, bueno, mi hermano mayor tenía un quiosco que siguió manteniendo por unos ańos más mi mamá en diagonal 80 y 116, lo siguió manteniendo, ella trabajaba en el Ministerio de Economía, mientras lo abría un par de horas, pensando que ahí podría llegar a tener alguna información de lo que había pasado con mi hermano, en una de esas personas que le traen información, es indicandole donde, cómo sabían, quién era la persona que sabía donde estaba la nieta de la seńora de Mariani, que era Oscar Fernandez, bueno, pero cuando lamentablemente mamá quedó en encontrarse, la llama por teléfono, quedó en encontrarse con Chicha para hablar, porque no quería decírcelo por teléfono, la atropella un auto en la puerta del Ministerio y mamá muere a los cuatro días, al rededor del ańo 79, en el estudio del seńor Fanjul, Fanjul padre, que él había hecho, enseguida empezó a participar activamente, con todos los familiares y las madres, y cada uno recababa información por donde podía, entonces Francisco Fanjul, lleva al seńor Grillo, porque Grillo le dice al seńor Fanjul que él recordaba un garito, entonces Fanjul padre y Fanjul hijo, la llama a mamá para una reunión, Francisco Fanjul hijo trabajaba en el Ministerio de Economía con mi madre, y cuando mamá llega al Estudio del doctor Fanjul, se reconocen mutuamente Grillo y mi madre, mi madre y Grillo, y mi mamá reconoce a Grillo como el que la encerró en la cocina mientras los otros personeros arrancaban a mi hermanito de mi casa, bueno Grillo se jactaba, contaba en esa reunión como quemaban la gente en Arana, como ponían gomas, como rociaban a los cadáveres y que él por ese olor ya no podía comer más carne, se había hecho vegetariano… mi mamá quizo, rearmó con todos los chicos que secuestraron esos días , con la única que no pudimos hablar hasta el día de hoy es con Patricia Miranda, que la secuestran con Emilse Moller, ni con su familia, la seńora Adelina Dalaye, junto con Eloisa, acompańan a mi mamá justo unos días antes de que tenga el accidente en la puerta del Ministerio, a entrevistarse con la familia Miranda y no los atiende, no es cierto… bueno, yo también pido que se ubique y se cite a Patricia Miranda para que testimonie.
Presidente: Se tiene presente lo solicitado.
Marta Ungaro: Bueno, también pido que se cite a Julio Villalonga, que es un periodista, Subdirector de Noticias que fue el que realizó la investigación del libro de La Noche de los lápices, y él llegó a bucear y buscar mucho, o a tener contacto con mucho material, así que pido que se cite a Julio Villalonga y voy a aportar su domicilio no…
Presidente: También se tiene presente.
Marta Ungaro: Bueno, quiero también que se ubique y se cite al Ministro de esa época, Raúl Bruera que era Ministro de la Nación, que él debe saber qué ocurrió en esa época, porque de él salió el plan de la Subversión en las escuelas, era el Ministro de Educación…
Presidente: Se tiene presente también lo solicitado al respecto.
Marta Ungaro: A todas las Autoridades de línea Jerárquicas que tuvieron poder de Dirección de los Colegios Secundarios donde concurrían los chicos, Bellas Artes, el Nacional y el Normal 3. Y a las Autoridades del Ministerio de Educación de la Provincia de esa época, eso pido…
Presidente: Usted tiene individualizados a todas esas personas?
Marta Ungaro: Sí, a los del colegio tengo algunos, pero a los del Ministerio, sería ir al Ministerio y fijarse…
Presidente: No, le pregunto a los fines de facilitar la individualización, si usted los tiene aporte los nombres…
Marta Ungaro: Ah, sí, sí, sí…
Presidente: Y los domicilios si los tiene por supuesto…
Marta Ungaro: Bueno, porque a traves de, cuando funcionó la CONADEP, tuve acceso a cierta información con la que uno pudo armar el itinerario de mi hermano y los otros chicos, y los responsables de los diferentes Campos Clandestinos de Detención por los que ellos pasaron, están el testimonio de, aparte del testimonio valioso de los sobrevivientes no, que nos dieron el testimonio de guía por donde han estado los chicos no, está el testimonio de Oreste Estanislao Baeyo, que está incorporado acá como anexo 3675, el testimonio de Carlos Jurst, incorporado como anexo 3, 3674, el testimonio de Valdéz como anexo 1, y yo quiero entregar para facilitar en parte, las hojas exactas en donde ellos hacen mención a este Operativo de Subversión en las escuelas, el fax de CONADEP, la ficha odontológica de mi hermano, y ya que mi hermano pasó por los Centros Clandestinos que yo sé que han pasado, yo les entrego la copia del plano de Arana , el plano de Arana del testimonio de mi hermana de CONADEP, y el plano de Arana que no difiere mucho hecho por Oreste Baeyo, del Pozo de Quilmes y el Pozo de Banfield, yo le hago entrega de todos los planos.
Presidente: Secretario agregue toda la documentación acompańada a la Causa.
Marta Ungaro: Bueno, también del testimonio de Oreste Baeyo, hay diferentes órdenes de Detención, acá ya se presentó la de mi hermanito, y de María Claudia, han sido presentadas, pero bueno, agrego otras de Ana Teresa Diego, de Domingo Osvaldo Amato, son del Ejercito Argentino esas no, de María Ester Ponce de Delaprua, de Safaroni Islas y de Carlos Mario Fernandez.
Presidente: Me acerca esas órdenes Secretario… La orden de Detención de su hermano, está acompańada?
Marta Ungaro: Sí, acá hay otra… las fotocopie yo… creo que la dejé en la carpeta…
Presidente: Correcto, cómo obtuvo estas fotocopias?
Marta Ungaro: bueno, estas fotocopias las obtuve cuando tuve acceso al material de CONADEP, este material fue entregado por Oreste Estanislao Baeyo a la CONADEP.
Presidente: Correcto.
Marta Ungaro: Y esto que quiero que miren que es el plano de Arana.
Presidente: Puede seguir seńorita.
Marta Ungaro: bueno, al tener acceso a esa diferente documentación, que yo ya la entregué a esta, la entregué acá en la Cámara, pero ahora me tomé el trabajo de hacerla en hojas sueltas para hacer más agil.
Presidente: Correcto.
Marta Ungaro: Bueno, también tuve acceso de rearmar como estuvo formado el Grupo de Tareas que secuestra a mi hermanito de mi casa, y bueno ya tenemos uno, que era Grillo, el otro me entero que era Nestor Beroch.
Presidente: Cómo se enteró?
Marta Ungaro: Que era Nestor Beroch?
Presidente: Sí.
Marta Ungaro: Bueno, porque ya lo había leido yo en el material de CONADEP del testimonio de Baeyo, lo que yo nunca pensé, que eso es lo que nos llevó la impunidad de poder tener que transitar por las misma calle con todos los que tuvieron que ver con la Represión, era que yo me iba a encontrar con que Beroch 20 ańos después era profesor de lengua en diferentes colegios secundarios, que era Jefe de Departamentos en el Albert Thomas y que incluso había querido él organizar un homenaje por la Noche de los Lápices, así que con los Organismos de Derechos Humanos, presentamos el 13 de noviembre de 1996 una denuncia ante la Cámara de Diputados y Senadores, y por unanimidad decidieron pedir la separación de profesor, yo me lo imaginaba en alguna Comisaría, en algún…
Presidente: Tenía algún grado Policial o Militar Beroch?
Marta Ungaro: Bueno, yo a raiz de a mi por diferentes lados me dijeron que tenía Grado de Marino yo no lo pude confirmar, pero hace dos Audiencias, hablando con una de las diferentes personas que se acercan acá a este Juicio, a estas Audiencias, me confirma, me pregunta cómo había sido lo de Beroch, porque tenía un conocimiento particular con él, y me dice que tenía Grado en la Marina, le digo que eso ya me lo contaron, y me dice, pero eso es muy fácil se pide a la Escuela la nómina de los que estaban en la Marina, ella me dice ańo 62 o 63,64 que tuvo que ver con Marina, eso yo no sabía…
Presidente: Bien, adelante…
Marta Ungaro: Bueno, así que es denunciado en la Cámara de Diputados y Senadores, y ellos por unanimidad hacen… Usted me preguntó recién cómo me enteré de Beroch
Presidente: así es.
Marta Ungaro: Le digo en parte como me enteré de Beroch, yo de los nombres, lo que pasa que personalmente y todos los Organismos de Derechos Humanos, nunca salimos de cacería de nada, cuando se nos cruzaba un apellido o un ascenso en las Fuerzas Armadas, nosotros seguíamos nuestros propios listados para saber si había estado involucrado en la Represión, nosotros lo que buscamos fue siempre la Justicia, y es lo que seguimos buscando nada más que la Justicia, bueno en el marco de los 20 ańos de la Noche de los Lápices, mi hijo que en ese momento tenía 13 ańos, compartía el grado con el hijo de Beroch, yo era un apellido que lo sabía, lo que pasa que no sabía que era justo la misma persona que estaba nominado, que había participado en el Secuestro de, los apellidos los sé todos de memoria, los que tuvieron que ver, lo que pasa que nunca busqué que estaban haciendo en la actualidad, porque eso lo tenía que hacer la Justicia, no yo…
Presidente: Alquien más usted sabe de que participó en la Detención Ilegal de su hermano, usted nombró a Grillo, a Beroch…
Marta Ungaro: Sí, al Comisario Pacheco… no no tengo una lista para leer, de los que yo pienso que tuvieron que ver o que tienen información del …
Presidente: Usted lo tiene por escrito todo eso?
Marta Ungaro: Sí.
Presidente: Lo vamos a agregar entonces a la Causa. Yo le voy a pedir por favor, que usted nos relate de una manera circunstanciada si es posible todo el itinerario de la Detención Ilegal de su hermano, es decir, desde cuando lo detienen, por todos los Centros Clandestinos que pasó y en lo posible los períodos de tiempo si es que usted lo sabe, o tiene conocimiento concreto.
Marta Ungaro: Sí, los lugares de Detención de él fueron, primero 1 y 60, Arana, tuvieron que ver la Comisaria, todo por las investigaciones posteriores, Comisaria 5Ş , Comisaria 9Ş , Pozo de Quilmes…
Presidente: Estuvo en la 5a y estuvo en la 9Ş ?.
Marta Ungaro: Esa es toda la investigación por los lugares exactos, exactos que pueden haber pasado, pido que se remitan a ver todo el material que hay…
Presidente: Por eso, yo le pido que usted nos haga un resumen en esta Audiencia.
Marta Ungaro: Claro, en la 9? por ejemplo el personal de apoyo, porque ese día, en esa madrugada se hizo el secuestro de María Claudia Falcone, y fue personal de la 9ş reconocido por la madre o sea yo, tuvieron que ver en el secuestro de los chicos.
Presidente: No, pero lo que yo preguntaba si su hermano estuvo detenido ahí, si usted tiene conocimiento…
Marta Ungaro: No, yo digo Grupos de Apoyos de las diferentes Comisarías…
Presidente: Dónde estuvo detenido él?
Marta Ungaro: En Arana.
Presidente: cuánto tiempo usted lo sabe?
Marta Ungaro: bueno, cuando mi hermana llega a Arana el día 30 de septiembre del 76, mi hermano ya había pasado por Arana, había pasado días anteriores…
Presidente: Dónde lo trasladan después de Arana?
Marta Ungaro: A Quilmes.
Presidente: A Quilmes, y ahí cuánto tiempo está apróximadamente si usted sabe esos datos?
Marta Ungaro: Los datos no sé y de ahí a Banfield.
Presidente: De ahí al Pozo de Banfield.
Marta Ungaro: De ahí del Pozo de Banfield según el testimonio de Carlos Jurts, es asesinado a finales de diciembre o principio de enero, en el Poligóno de Tiro de la Policía Federal acá en 2 y 51.
Presidente: Esa es la declaración de Jurts en la CONADEP.
Marta Ungaro: De Jurts en la CONADEP.
Dr. SCHIFFRIN. De la Policía Provincial…
Marta Ungaro: De la Policía Provincial sí…
Presidente: Quiere agregar algo más o pasamos a la etapa de las preguntas.
Marta Ungaro: Después bueno, por los diferentes testimonios que puede ser por ejemplo el de Pablo por haber estado desaparecido, por las fechas y eso
Presidente: Correcto.
Marta Ungaro: Pero ese es el transitar de mi hermano, desde el 16 de septiembre nosotros perdemos toda noticia digamos del pase de Pablo al Poder Ejecutivo.
Presidente: Muy bien, eso era lo que queríamos…
Marta Ungaro: Después no tenemos ninguna noticia…
Presidente: Despuén ninguna noticia?
Marta Ungaro: Después de eso ninguna noticia más.
Presidente: Muy bien. Doctor Schiffrin alguna pregunta?
Dr. SCHIFFRIN. Sí, antes que nada seńorita Ungaro, quería preguntarle en qué ocaciones anteriores Declaró ante la Justicia?
Marta Ungaro: No, yo es la primera vez que declaró, declaró mi hermana ante CONADEP y ante el Jucio a la Juntas…
Dr. SCHIFFRIN. No solo su hermano, usted no.
Marta Ungaro: No, mi hermana que era la que había estado desaparecida…
Dr. SCHIFFRIN. Sí, por ese motivo. En el Juicio las Juntas, se tuvo en cuenta tanto el caso de su hermano como el de su hermana…
Marta Ungaro: Claro, ella como desaparecida parte bueno con todos, con varios que ellas estuvo que no han vuelto a parecer, junto con Pablo prepararon, hicieron el primer testimonio que fue a Espańa no, el 09 de septiembre del 97 ante el Juez Garzón, porque mi hermana es trasladada con Angela Lopéz Martin que era de nacionalidad Espańola, primero era nada más que por los Espańoles, entonces bueno, ellos mandan el testimonio vía consular, hace dos ańos más o menos.
Dr. SCHIFFRIN. Perfecto, y en cuanto a los Hábeas Corpus presentados, fueron presentados aquí en los Tribunales de La Plata?
Marta Ungaro: Sí.
Dr. SCHIFFRIN. Fueron varios no, por lo que usted decía… están identificados?
Marta Ungaro: Bueno yo acá le traje la copia del primer Hábeas Corpus, presentamos muchos, porque eso lo llevaba mi mamá en una carpeta con todas…
Dr. SCHIFFRIN. A ver cuáles tenemos, quisieramos saber de la lista que usted pueda tener, cuáles hay, aquí ante el Tribunal?
Dra. Canepa: Seńor Presidente…
Presidente: Le vamos a ceder la palabra a la doctora Caneppa, es con referencia a estos Hábeas Corpus…
Dr. SCHIFFRIN. Ah, sí…
Presidente: La doctora Caneppa es letrada patrocinante de…
Dr. SCHIFFRIN. Pero yo quisiera ver antes un segundito, acá el que tenemos es Ungaro Horacio Angel… no, pero quiero decir lo que tenemos nosotros aquí a la vista es uno solo, no hay otros más?, la única que tenemos es este de los distintos?
Marta Ungaro: Del 76 es la presentación que traje, del 17 de septiembre del 76, y la que está acá es…
Dr. SCHIFFRIN. Del 29/06/77. Ahora sí, la escucho.
Presidente: Doctora Caneppa, usted en condición de letrada patrocinante de la seńorita Ungaro, nos podría suministrar el dato este, de la lista de los Hábeas Corpus presentados?
Dra. Caneppa: sí, son dos los Hábeas Corpus, uno que es el que está incorporado a la Causa que es el Hábeas Corpus 1365 que tramitó ante el Juzgado Federal N? 3 de aquí de La Plata, que fue iniciado el 29 de junio del 77, y el otro Hábeas Corpus que no está allí, y que la seńorita Ungaro acompańa copia del Escrito de inicio, fue presentado en el Juzgado Federal N?2, Secretaria 5, el 17 de septiembre del 76.
Presidente: Gracias. Doctor Reboredo?
DR. REBOREDO.- No, yo quiero si puede hacer alguna referencia ampliatoria sobre el caso de Daniel Oviedo, que resulta tan sintomático, que lo lleven desde un Centro Clandestino de Detención todos los días a trabajar a un Estudio Jurídico de 5 y 47, tiene alguna, puede hacer alguna ampliación sobre la referencia esa?
Marta Ungaro: Bueno, yo no sé si lo llevaban todos los días, o si lo dejaban en la semana, o si el fin de semana volvía a la casa, pero yo sé por el padre, por el doctor Oviedo, que a Daniel Oviedo, lo llevaban a trabajar al estudio del padre no, hasta que después bueno, le habran dado la libertad y viajó a Suecia donde vive en la actualidad…
DR. REBOREDO.- Usted no tiene noticias si el seńor Daniel Oviedo viene al país debes en cuando.
Marta Ungaro: No, yo no tengo noticias si ha vuelto, pero bueno yo tengo un hermano que vivió en Suecia y que en la actualidad está viviendo en Suecia , no sé si ha vuelto a Argentina, pero es fácil de averiguar, porque el seńor Oviedo se ha fallecido pero bueno tenían, era otro hermano creo, que vivia en La Plata.
DR. REBOREDO.- Sí, como para citarlo, para que preste Declaración…
Marta Ungaro: Sí, porque tampoco sé si ha dado testimonio, por ahí ha dado testimonio Daniel Oviedo ante algún detenido, conté lo anecdótico de como nos hemos empezado a reunir y bueno y un padre que llega que dice: Yo firmé la primer solicitada y me acaba de llamar mi hijo por teléfono .
DR. REBOREDO.- Bueno, para el caso le requerimos.
Marta Ungaro: Fue toda una conmoción porque…
DR. REBOREDO.- La colaboración de que pueda denunciar el momento en que pueda estar Oviedo en el país, si puede prestar declaración.
Marta Ungaro: Sí, voy a ver cómo lo averiguo.
PRESIDENTE: Seńor Fiscal General, va a preguntar?. Dra. Usted va a preguntar.
Dra. Marta Vedio: No, Seńor Presidente, teniendo la testigo su letrada Patrocinante no vamos a formular preguntas.
PRESIDENTE: Muy bien. La Dra. CANEPA comparece en calidad de letrada patrocinante de la Seńora Ungaro, en virtud de lo resuelto en casos análogos, en el caso de COROBICK DE MARIANI y en el caso AUED, vamos a permitir que formule preguntas en esa condición.
Dra. CANEPA: Muy bien, gracias. La Seńora UNGARO se refirió a que ella se hizo cargo de tomar contact6o con la familia LOPEZ MUNTANER. Si pudiera la Seńora Ungaro explicitar que tipo de conversación tuvo con la familia LOPEZ MUNTANER y qué sucedió al respecto?.
Marta Ungaro: Sí, con la familia LOPEZ MUNTANER… es ubicable vive acá en la Ciudad de La Plata, y yo a través de un trabajo que estaba haciendo , donde trabajaba, me indican cual era el negocio, ellos tenían una despensa, y voy hasta la casa de LOPEZ MUNTANER. Ahí me entero que también tenían otro hijo desaparecido, el mayor, y FRANCISCO LOPEZ MUNTANER, que en ese momento creo que no llegaba a tener 15 ańos.
Dra. CANEPA: Si pudiera explicitar, en los casos que tuviera conocimiento con quiénes ha compartido la detención Horacio Ungaro…
Marta Ungaro: La detención en lo que uno pudo rearmar la ha compartido con Emilse Moller, con Patricia Miranda, con pablo Diaz, con Víctor Carminati que creo que falleció, con Gustavo Caloti, con Walter Doctes que ya han declarado creo que con Hilda Fuentes que creo que vive en Francia y los que todavía siguen desaparecidos que son Víctor Trevińo, Francisco López Muntaner, Claudio De Acha que era alumno del Colegio Nacional, que acá siempre se ha encargado una tía de hacer los diferentes trámites porque los padres viven en Suecia, y Daniel Rasero. Mi mamá llevaba escrito en el pańuelo el nombre de mi hermano y de Daniel Rasero, nosotros nunca los hemos separado a los dos por haberlos secuestrado en mi casa, así que yo me presento hoy por mi hermano y por Daniel Alberto Rasero también.
Dra. CANEPA: No más preguntas, Seńor Presidente.
PRESIDENTE: Seńor Defensor, usted va a preguntar?. Bueno, en ese caso la declaración ha concluido. El Secretario va a hacer lectura del acta correspondiente.
Marta Ungaro: Bueno, yo primero quería una… cortito, una cosa, por ser una de las participes…
PRESIDENTE: Perdón. Lo que usted va a decir, tiene relación con lo que declaró.
Marta Ungaro: Sí, tiene relación con todo lo que declaré. Nosotros éramos seis, primero éramos dos con Chiche, que queríamos abrir solas la Causa Camps y estuvimos buscando y rastreando donde estaba la Causa Camps, y cuando la ubicamos justo en una charla que estaba el Dr. Schiffrin, y yo pregunto cómo puedo hacer para traer la Causa Camps; y el Doctor dice hagan un escrito. Bueno, hicimos un escrito y la causa se trajo. Yo llegado el ańo 200, que ustedes tienen la última oportunidad en este siglo de darnos justicia, es la última oportunidad que tenemos nosotros de recibir Justicia. No solamente por nosotros, por los hijos que tienen ustedes y que tenemos nosotros, es la última oportunidad que tenemos de ver Justicia en la vida. Entonces, ese va a ser el trabajo que tienen ustedes, la historia los convocó para eso.
PRESIDENTE: Muy bien. (Aplausos). Su declaración ha concluido entonces. No, siéntese por favor. Vamos a dar lectura al acta. Silencio, por favor, el Secretario va a dar lectura del Acta correspondiente.
DR. SCHAPIRO: En la Ciudad de La Plata, y a los 14 días del mes de Julio del ańo 1999, reunida en la Sala de Audiencias la Cámara Federal de Apelaciones de esta Ciudad, comparece la Seńora Marta Noemí Ungaro, D.N.I. 5.771.883, con domicilio en calle 13 número 3909, de la Localidad de Gonnet, quién se presenta a efectos de prestar declaración testimonial.
Se deja expresa constancia que se procede a la grabación integra de su declaración la que es guardada en un sobre lacrado, siendo firmado por el Presidente del Tribunal DR. ANTONIO PACILIO, y los Seńores Jueces Dres. Julio Víctor Reboredo y Leopoldo Schiffrin, y la totalidad de los intervinientes en el acto: El Seńor Fiscal ante la Cámara Dr. Julio Amancio Piaggio, los representantes por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata: La Dra. Marta Vedio, y la Dra. Sara Cánepa patrocinante de la Seńora Ungaro, el Seńor Defensor Público Oficial Dr. Ricardo Alberto González y el declarante actuando en carácter de Secretario el Dr. Hernán Schapiro, reservándose el cassette en sobre identificado con el número 54.
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Nora Alicia Ungaro
La Plata, 1° de Marzo de 2000
DR DURAN: A la Audiencia designada del día de la fecha, hoy 1 de Marzo del ańo 2000 comparece ante el Tribunal integrado por los Seńores Jueces , Doctores Julio Víctor Reboredo, Leopoldo Héctor Schiffrin y Alberto ramón Duran, contando con la presencia del Seńor Fiscal General ante la Cámara Doctor Julio Amancio Piaggio, en representación por la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos La Plata, la Dra Marta Vedio, como letrada patrocinante en está causa Ferdman Olga 536, la Dra Sara Canepá, contando con la presencia del Seńor Defensor Público Oficial ante la Cámara Doctor Ricardo Alberto González; una persona previamente citada a los fines de prestar declaración testimonial, a quien se le recuerda que debe producirse con veracidad respecto de todo lo que supiere y le fuere preguntado, ya que de lo contrario eventualmente podría ser condenada por el delito de Falso testimonio de acuerdo a lo normado en el artículo 275 del Código Penal, por ello es, que en primer término se le requiere preste legal juramento o promesa de decir verdad, de acuerdo a sus creencias, ante lo cual responde, si juro o si lo prometo
UNGARO: Si, juro
DURAN: Quién resulta ser y llamarse
UNGARO: Mi nombre es Nora Alicia Ungaro
DURAN: Nombre de su padre
UNGARO: Alfredo Ungaro
DURAN: Vive
UNGARO: No, nombre de mi madre Olga Ferdman de Ungaro, también ha fallecido.
DURAN: Correcto, su documento de identidad, seńora
UNGARO: 10.793.4xx DNI
DURAN: Lugar y fecha de nacimiento
UNGARO: 21 de Mayo de 53, ciudad de La Plata
DURAN: Su estado civil
UNGARO: Soltera
DURAN: Ocupación o profesión
UNGARO: Médica veterinaria
DURAN: Domicilio actual
UNGARO: número xxx 5to piso, departamento xx, ciudad de La Plata.
DURAN: Respecto de las generales de la ley que le comprenden, porque usted va a prestar declaración testimonial en una causa de la cual resulta víctima.
UNGARO: Y, sí…
DURAN: Bien, En está causa 536, de la Secretaría Única caratulada Ungaro Norma Alicia
UNGARO: Nora
DURAN: Nora Alicia, perdón, la cual usted resulta ser hermana.
UNGARO: No, no, perdón, mi nombre es Ungaro Nora Alicia…
DURAN: Usted va a declarar, respecto de Olga…
UNGARO: Olga Ferdman, es mi mamá… presentó un recurso de hábeas Corpus, porque yo fui secuestrada el 30 de septiembre de 1976, y bueno creo que esa es la situación de la causa, yo voy a contar al respecto.
DURAN: Por le comprende las generales de la ley, porque va a declarar un hecho del cual fue parte…
UNGARO: Ah, sí, sí, sí…
DURAN: Bueno, el tribunal la escucha, respecto al relato que nos pueda formular en la investigación que está llevando a cabo, y luego le formularemos las preguntas…
UNGARO: Bueno, sí bien yo fui secuestrada el 30 de Septiembre de 1976, tengo que remontarme dos semanas antes, porque el 16 de Septiembre de 1976, el menor de mis hermano Horacio Angel, estudiante de 5to ańo del colegio Normal 3, fue secuestrado previamente, en casa se encontraba un amigo de él que también, que ya había terminado el ańo anterior la secundaria, pero había ido al mismo colegio, que era Daniel Alberto Rasero había venido, se había quedado a dormir en casa la noche anterior y el 16 de Septiembre a la madrugada aproximadamente las 4 de la mańana… yo en ese momento no vivía, tiempo atrás con mi madre, vivíamos en otro departamento que da enfrente con mi hermana Marta Noemí y bueno mi madre nos despierta a las cuatro y media de la mańana y nos dice, has secuestrado a mi hermano Horacio, en ese marco ya que a Daniel Alberto Rasero, lo habían llevado de mi casa y mi mamá comienza con los trámites acostumbrados a la época de presentar un hábeas Corpus, de ir al Distrito Militar, ir a la Comisaría de la zona, de averiguar todo lo que sea posible, necesitaba el número de documento de Daniel Alberto Rasero, entonces bueno ese 30 de Septiembre, yo trabajaba en un comercio en ese momento, al mediodía sería, cerrábamos a las 12, que podría ser doce y media……. ah…
DURAN: Disculpemé, sabe cual es el problema que esto después hay que transcribirlo, escucharlo y desgrabarlo… si pudiera hablar un poquito más lento…
UNGARO: Bueno, bueno ese 30 de Septiembre, yo trabajaba en un comercio, así que… a las 12 cerrábamos y sería doce y media, una menos cuarto de la tarde, me dirijo al domicilio de la familia Rasero, sito en la calle 13 y 38, con el fin de pedirlé a la mamá, el documento de Daniel y algún otro detalle que se pueda aportar porque mi mamá estaba haciendo los trámites para averiguar el paradero de los chicos, entro a la casa de la familia Rasero, la seńora estaba muy mal, estaba recostada en el dormitorio, yo me siento de espaldas a la puerta del dormitorio, le tenía una mano y le decía bueno, Elsa tenga paciencia, algo vamos averiguar, la hermana Silvia de Daniel, la menor de las mujeres se había dirigido a comprar algo al kiosco, cuando ella vuelve, está gente que entra armada, estaba vigilando la casa o estaría ya en esa esquina, la traen a ella y no tuve tiempo de nada, me colocan, siento el frío de un arma, de un arma en la cabeza, de ahí en más me tiran al piso, me vendan los ojos con una chalina que había en el lugar, me esposan, le preguntan a ésta seńora quién era yo todo el mundo estaba realmente muy nervioso, muy mal, me bajan porque había una escalera, se subía a un primer piso y me tiran al piso de un auto, yo no vi el auto, yo baje vendada, pero el piso del auto era un auto más o menos amplio, cuando me tiran al piso del auto les digo, en mi cartera están mis documentos, entonces me dicen que suerte así no te cortamos las manos para identificarte… un viaje muy corto donde pegan la vuelta en la esquina y éste me dejan en un lugar, donde permanezco muchas horas, estaba sola ahí, escuchaba otra gente, bueno que pedía agua, pero no tomé contacto ahí con ningún otro detenido, reconozco el lugar como las caballerizas de 1 y 60, en mi calidad de estudiante de veterinaria, reconozco perfectamente al estirarme como es la forma de una caballeriza y además que nos tiraban las mantas que usaban los caballos, el olor de los caballos es muy especial, estuve muchas horas ahí, uno con los ojos vendados y no se precisa, no puedo decir son dos, tres, cuatro, cinco…lo que sería en el horario de la noche, me trasladan con una chica y un muchacho, íbamos sentados en un vehículo, también vendados, estuvimos, nos cuesta subir, por eso yo presupongo que sería una especie de celular, ya no era un coche común no… hicimos un viaje, más o menos respetable, no tan cerca como el otro cuando salimos de 13 y 38… llegó a un lugar, donde lo primero que se escucha es un portón de hierro, como si fuera algo muy, muy pesado, caminamos un poco, llegamos a una especie de pasillo, fui la primera persona que interrogan ese día, me empiezan a golpear y lo primero que escucho, era que alguien que decía que quería más voltaje, que con ese voltaje no le alcanzaba.
DURAN: Le pediría que hable más lento y más cerca del micrófono.
UNGARO: Ah, perdón… no sé que es lo que repito…
DURAN: Yo la escucho, pero con dificultad…
UNGARO: Bueno, cuando llegó a ese lugar, que fuí la primer persona que interrogar me comienzan a golpear una persona que pedía más voltaje y me tiran sobre un elástico metálico, me sacan la ropa y me atan, tanto las piernas, como las manos… me pasan corriente eléctrica por las zonas mas sensibles del cuerpo, (llora)
DURAN: Sí, quiere descansar…
UNGARO: No, está bien.. y recién ahí me preguntan el nombre, recién en ese momento me preguntan el nombre, como me llamaba, me preguntan algo referente a mi militancia, mezclan organizaciones políticas diferentes y bueno en ese momento, me pregunta alguien qué era de Angel Horacio Ungaro, yo le contesto con una mala palabra que hicieron con mi hermano, me golpean mucho más, de tal manera que después muchas veces para ir al bańo decía seńor, ese exabrupto lo pagué bastante caro… bueno, ahí había un seńor que presenciaba los interrogatorios, que dirigía los interrogatorios, las preguntas, que después supe quién era, gracias a las investigaciones de los Organismos de derechos humanos, y lo terrible de todo esto, para que se entienda que clase de personas eran, porque no alcanza con decir que torturaban, comían en una sesión de tortura, yo escuchaba cuando decía “che Lobo pasame la mayonesa”, pues el Lobo era el comisario Vides se supo, y el Coronel Vargas era, el Coronel Campoamor, por investigaciones que han hecho los Organismos de Derechos Humanos, la CONADEP, ellos comían, mientras nosotros éramos torturados comían, luego de esa sesión de tortura, nos dejan en un pasillo, interrogan, golpean a los otros presos, ahí me entero que la chica que había ido conmigo, en el traslado a partir de 1 y 60, era Ana Teresa Diego, con quién yo tenía una amistad preveía, no la conocí en el campo de concentración, Anita era muy dulce, muy especial… estudiaba astronomía, brillante alumna, muy, muy responsable en sus estudios y con Carlos Schuls (así se expresa), que habían sido secuestrados en el Bosque ese mismo día, no sé en que horario, después me entero cuando lo están interrogando, era Ana, después de haber estado y que nos sacan y nos dejan en un pasillo, digamos de esta sala de tortura… después nos llevan con Ana, previo recomendar que no tomaramos agua, nos llevan a una celda, una celda dónde había dos chicas más, Ana tenía 21, yo tenía 23 ańos, las chicas eran un poco más grande que nosotras, 29 Angela López Martín, profesora de Geografía, Eliana viuda de Badel, porque… yo digo viuda de Badel, a mí me secuestran el 30 de Septiembre, 27, 28 y 29 de Septiembre, sale la noticia en el diario, Día de La Plata, que un oficial de la Policía Provincia de Buenos Aires se había suicidado…se había arrojado al vacio, se había arrojado al vacio en la jefatura, era la noticia del diario, lo que yo reconocí fue el apellido, cuando entró a la celda, Eliana se presenta, Eliana era el sobrenombre, se llamaba maría Amelia Acosta, las chicas, le decíamos Eliana, Eliana estaba muy preocupada, cuando la secuestran a ella y a su esposo, había dejado a sus dos chiquitos solos en la casa, bueno, ella era chilena… había algún familiar del marido que se podía hacerse cargo.. y llevan a los dos hermanos de apellido Badel, insisto uno era Julio Badel que era soltero, que tenía un poco más de cargo que el hermano en la, de grado perdón no… se dice de grado en la policía de la Provincia de Buenos Aires y Esteban el esposo, yo sabía que ellos habían muerto, y bueno ella no lo sabía, estaba también Angela, yo quiero hablar… perdón… hago las salvedades de las edades, porque inmediatamente a pesar de las cosas terribles que uno vive, bueno en la celda pasa eso, que al nuevo se lo trata de proteger… y… bueno las chicas en eso actuaron muy bien, nos dijeron, Ana y a mí que no tomaramos agua, que podíamos morirnos y es cierto, la corriente eléctrica en los líquidos hace un efecto, prácticamente uno estalla si llega a tomar agua, hablábamos mucho, compartimos muchas cosas, en el caso de Eliana me cuenta que tenía una tía que trabajaba en Naciones Unidas, me da la dirección, comentábamos todo, los que nos decíamos eran nuestras direcciones por sí alguno salía, para que avisará a la familia como estábamos y me cuenta que tenía una tía que trabajaba en Naciones Unidas y vivía en la calle Dorsal y bueno… yo eso no me olvidé nunca, porque me decía Dorsal, igual que los músculos, porque ella había estudiado medicina, teníamos que hablar muy bajito, muy bajito porque sino éramos golpeadas, Angela también muy protectora, muy carińosa con nosotras…
DURAN: Disculpemé, le puedo hacer una pregunta. La vinculación entre Eliana y éste oficial Bardel…
UNGARO: la esposa
DURAN: La esposa…
UNGARO: Eran dos hermanos, Julio era el cuńado que era soltero, según tengo entendido y Esteban era el esposo de ella.
DURAN: El que se suicidó.
UNGARO: (…)
DURAN: El que se suicidó…
UNGARO: Yo no sé cual, porque de los dos, se habla de suicidio, dicen que uno se ahorcó y que el otro se tiró, yo no recuerdo el nombre… yo la noticia la leí y sí ustedes revisan 27, 28, 29 de diciembre, muy poquito antes de que me secuestren, debe estar en los diarios de la época…
DURAN: Septiembre..
UNGARO: Septiembre, sí, sí, sí…
DURAN: Septiembre, por eso…
UNGARO: Sí, porque es algo que yo lo leo, en el diario y me quedo el apellido y después cuando yo estoy con ella en la celda, me di inmediatamente cuenta quién era..
DURAN: O sea que ella no estaba enterada que el esposo… había fallecido…
UNGARO: No, no, no, no, después avanzo sobre eso sobre la información que le dan, ya que me han preguntado, los hermanos Badel (pregunta sí se escucha bien y díganme si voy rápido, porque tengo ańos de docencia y corro)
DURAN: Va rápido…
UNGARO: Los hermanos Badel, yo no estuve con ellos, yo lo que recojo es el relato de su esposa y de los presos que estuvieron con ellos y comentaba Angela López Martín, que se ensańaron muchísimo porque eran miembros de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, sé que el hermano que era soltero, Julio… ahí sí dijeron que se llamaba Julio, tenía un grado más importante que el esposo de la seńora, fueron bárbaramente torturados y sobre todo en el caso de julio Badel, cuando los insultaba, los insultaba, era más el ensańamiento y lo comentan cualquiera de los presos que lo haya cruzado seguramente, habrá declarado lo mismo que estoy diciendo yo, yo digo lo que a mí me dijeron, yo esa noticia la había leído en el diario, las chichas habían sido muy, muy golpeadas, Angela, Eliana, Angela todavía seguía con hemorragias, a pesar de eso les vuelvo a decir, siempre esa cosa protectora de darnos ánimos de cuidarnos, éramos más chicas que ellas, Eliana tenía 31 me parece o 32 ańos, era más grande que Angela, Angela López Martín, ciudadana espańola y vino acá cuando tenía 2 ańos y medio algo así, era profesora de Geografía del colegio nacional de la ciudad de La Plata, ella, bueno en un momento dado, hablábamos de muchas otras cosas, no solamente de lo que estábamos pasando, nos relataba que, yo digo que no relataba, que pintaba… aparte uno estaba con los ojos vendados, que volaba la imaginación sobre el tema de cataratas y demás y Anita Diego recordaba con gran carińo a su padre que había fallecido, profesor de matemáticas en Bahía Blanca, bueno en un momento dado Ana había sido interrogada, golpeada y torturada en el mismo momento que me torturan a mí, o sea después, yo le decía que era una estudiante brillante y todo lo demás porque estaba haciendo un trabajo para la Facultad y tenía elementos, instrumentos de precisión que se utilizan en la Facultad de agronomía, de Astronomía y los tenía en su casa, entonces ella miente su dirección para que no le roben, porque ya se sabía, le roben el instrumental que era de la facultad, entonces como miente la dirección, da la dirección de una pensión donde ella ya había vivido, la vuelven a interrogar y bárbaramente la golpean, porque estaba al lado mío, en la celda y la llevan a los golpes y demás, para sonsacarlé la dirección real, luego de estar unos días…acá, perdón, yo quería agregar algo, para ordenarme un poco, el primer sitio que estuve fue 1 y 60, el segundo es el Campo de Concentración de Arana, al cual contribuyo hacer el plano que está en Conadep lo he hecho yo, luego me llevan a otro sitio, que ahora les voy a relatar y luego vuelvo a Arana, trató de ordenarme, porque es lógico que yo estuve con algunos presos en la primera etapa, estuve en Quilmes y en la segunda etapa cuando vuelvo a Arana, estuve con otra gente, estuve unos días ahí donde compartí permanentemente con las chicas y después…
DURAN: Perdón está hablando de Arana, ahora.
UNGARO: No, por eso decía que hago esa salvedad, dígamos de la primera estada en Arana… estuvimos varios días, Ana estaba muy golpeada por esto de haber querido proteger el instrumental, el instrumental de precisión… compartimos y estuvimos bastantes días, era una celda grande y después de unos días trajeron a otra gente, se escuchaba gritos todas las noches, yo ahí no puedo precisar nombres, porque con la gente, digamos con la gente que compartía era con las chicas, en un momento dado, antes de que nos trasladaran salimos a una especie de patio y ahí yo encuentro a Carlos Schuls, que había sido llevado con Ana Diego y encuentro a un chico no sé el apellido, el sobrenombre de él era Napo, era el hijo del intendente de Necochea, interventor, en esa época había interventores no había intendentes, de Necochea… que lo habían llevado porque él era estudiante de odontología, cuando lo van a secuestrar él me comenta que le tiran con una ráfaga de ametralladora en la casa para poder llevarlo, y lo llevan porque él le hace un tratamiento de conducto, porque ustedes saben que la facultad de odontología, los estudiantes empiezan a trabajar tienen pacientes y la forma de aprobar algunas materias y él da su teléfono con su sobrenombre a una chica de origen paraguayo, Marlene Caterina Kerler Crup o al revés es el apellido, en éste momento… y ella tenía anotado en su libreta su sobrenombre y el número de teléfono que había pasado bastante tiempo antes, como tenía ese teléfono, es una chica… que después es un capítulo aparte para hablar de ella, después lo voy a mencionar y bueno, preguntaban y preguntaban por éste Napo y quién era Napo y ella que no sabía quién era Napo y pensaban que estaba guardando no sé que nombre y que dirección celosamente y la golpean mucho y después cuando lo traen se dilucida que no, que él había hecho un conducto y que no, tantas veces anotamos en una libreta un número de teléfono, sin un nombre o en ese momento tenemos que anotar un número de teléfono… bueno, a nostras después de estar más o menos, no recuerdo sí son cuatro o cinco días, Arana es muy especial… no hay contacto con la realidad, no solamente por lo que son las vendas o lo que fuera, se escuchaban dos trenes, dos trenes nada más que pasaban, lejos… algo muy estilo campestre porque en algún momento reconocíamos la mańana porque había muchos pajaritos cantando y había mucho ladridos de perros, en Arana había, hacía de guardiacárcel Grillo, Grillo, entraba continuamente a la celdas y el otro que entraba y que venía a recitarnos siempre los pasajes bíblicos era un seńor que le decían el cura, le gustaba venir y mofarse de nosotros, iba por todas las celdas no… después lo que había en Arana también, en cierto modo, sí una especie de supervisor de la tortura, que nadie se puede morir antes de lo que corresponda y que después paso en un determinado momento, yo… pasó por las celdas y nos curo las quemaduras, la corriente eléctrica quema y quema mucho, yo tenía lastimado todos los pechos, las muńecas, los tobillos, el seńor me cura, me cura a mí, la cura a Ana, con una pomada me toca el hombro y me dice que suerte que tuviste porque te ataron fuerte, sino se tuvieran roto todas las articulaciones… y es real, la picana hace ese efecto, no?…, se arquea el cuerpo en una forma espantosa, ya no se maneja y uno se ahoga en sus propios gritos realmente, bueno después, se encargaba inclusive… quería decirle que este seńor si uno llegaba a tener algún problema como que se le cortaba la respiración, el seńor se paraba y lo atendía iba atendía lo que tenía que atender y nos curaba… después de haber estado… yo calculó 4 o 5 días se escapa, se me escapa un poco en el tiempo comprendan, con los ojos vendados, no tener idea lo que es el día, lo que es noche, escuchar los trenes y el anuncio del día, ese cantar de pajaritos realmente es muy poco para medir no…el dolor, el hambre, es decir comíamos una vez por día… y a veces nos daban… agua sí… y como una especie de mate cocido… algo a veces más caliente…
DURAN: Un segundito por favor… un minuto (fin lado A)
DURAN: (lado B)… sí puede continuar por favor…
UNGARO: Luego de esos, un minuto por sí me olvido de está primera vez, o sino lo agregare después…
DURAN: Más cerca del micrófono, antes que termine usted sabe quién es la persona ésta que le curaba las heridas…
UNGARO: No.
DURAN: Y el cura tampoco sabe quién es…
UNGARO: El cura por las investigaciones de la Conadep, el apellido es Astolfi… usted piense y les digo a todos los que están en la audiencia, continuamente hemos estado con los ojos vendados, esposados, está gente se cubría muy bien, la mayor parte de que después nos fuimos enterando yo le digo el Coronel Campoamor y el seńor se hacía llamar Coronel Vargas y después se supo, como se sabe todo finalmente, pero nosotros no…
DURAN: Continúe por favor…
UNGARO: Bueno, pienso que saben que tenía una preparación médica, podía definirlo como un profesional de la salud, porque paraba, ahora, veía, es decir lo que él define que tuve suerte y evidentemente es así, porque sino se me hubiesen roto las articulaciones, no padecí ningún paro cardiaco, ni respiratorio….(Falta grabación)…él sabía de todo eso, yo no sé quién es… bueno, luego de estar cuatro o cinco días en… ahí en Arana, nos trasladan, ya ahí nos trasladan en, debe ser una especie de celular, era alto al lugar que subimos y fuimos muchos… nos llevan Ana Diego, Angela López Marín, Eliana Acosta, Napo, iba Osvaldo Buceto, Osvaldo Buceto… no creí que me iba hacer alguna pregunta, Osvaldo Buceto yo lo encuentro ahí en el celular, en ese lugar que nos llevan, hablamos mucho ahí, él iba sentado en el piso, tenía una pierna herida, muy mal herida, yo sé reconocer lo que es el olor de una measis que es una, lo que ustedes conocen vulgarmente como una gusanera, como las lesiones que hacen las moscas en las heridas, tenía esa pierna muy, muy mal… estuvimos hablando él era novio de Angela López Martín…bueno ellos se hablaban con mucho carińo, con mucha ternura y ella le comentada que le habían preguntado por su auto; Angela tenía un auto, que había pasado con ese auto…era realmente con mucho afecto, yo creo que había que escribir un libro nada más sobre el encuentro, entre esa pareja en el celular, Osvaldo habla con nosotras, se presenta, nos da ánimo, y bueno me cuenta que a él lo secuestran en 7 y 54 y lo llevan herido, tenía una herida en un brazo, la herida en la pierna y no sé sí tenía alguna otra herida más, lo de la pierna sí porque era algo, el olor era impresionante, así y todo tenía buena presencia de ánimo, nos comenta que fue operado en el hospital naval, que le pusieron un clavo de platino, que la herida era en el fémur, pienso, le ponen un clavo de platino… que hay en un momento hay alguien que lo interroga y le dice pibe vas a vivir porque está operación es muy cara, es algo, algo muy caro y que se lo hicieron en el hospital naval… esa pierna estaba muy, muy mal… a pesar de eso él estaba muy animado, no podía pararse, lo habían puesto en el piso del vehículo que nos trasladaba, nosotros íbamos sentados en una especie de banquitos, pienso que sería algo largo no… porque estábamos una al lado de la otra… bueno, Osvaldo y Angela charlaban mucho entre ellos, bueno después osvaldo nos cuenta que su hija…Osvaldo tiene una hija de nombre Mariana y creo que en esa época tendría más o menos dos ańos… a la que amaba profundamente, era su preocupación su Mariana… después, el viaje fue más o menos largo y llegamos a un lugar, nos ponen a todos juntos, no, no podíamos hablar, Napo se desmayó y bueno lo patean, sentimos que él se había caído y después…
(Se escucha una voz de fondo).
UNGARO: Qué… les aclaró que no es fácil, les aclaro que no es fácil esto…Napo se desmaya, estábamos todos en hilera, cuando nos llevan y nos toman los nombres, nos separan a los hombres de las mujeres, subimos un piso me parece, una escalerita, Ana Diego y yo vamos a la misma celda y Eliana y Angela en otra celda, prácticamente enfrente de la nuestra, no frente, frente, sino haciendo en diagonal a la nuestra, ahora van a ver porqué les digo, bueno llegamos al lugar, un lugar totalmente desconocido, los guardiacárcel que nos suben por la escalera, bueno por supuesto que no subíamos como sube una persona normal por una escalera, estábamos esposadas y con los ojos vendados, nos iban manoseando, porque había una especial cuestión con el tema de las mujeres, no?, nos tenían que manosear, nos tenían que violar, eso, eso, con todas las presas, bueno toda esa escalera que quizás no haya sido muy larga, pero cuando un hombre viene haciendo todo eso, no se termina más no… todos por igual, bueno nos pusieron a Ana y a mí en la misma celda, paso un tiempo en silencio nos quedamos tirada en la celda y después buscamos una posición y me acuerdo que nos pusimos cabeza con cabeza, para poder hablar al oído, pasó un tiempo, no sé cuanto… sí era de noche, de mańana o era de día, escuchamos gritos llamandosé, por ejemplo gritaban, Emilse, Gustavo y los gritos prevenían de los muchachos que estában arriba, bueno ahí ya más o menos vimos la disposición, las mujeres estábamos como si fuera un primer piso y los hombres en el piso de arriba, pienso un segundo piso y ahí bueno Osvaldo llama, llama un chico de apellido Gustavo, estaban, arriba estaban Osvaldo Buceto, Gustavo Calotti, Víctor Trevińo, un chico de 17 ańos, también iba al Normal 3, había sido secuestrado el mismo 16 de septiembre o el 15 fue, como fue a la madrugada..se pierde sí fue el 15 o el 16… bueno yo escuchando que había otros presos empiezo a gritar Horacio y Daniel, y se escuchaba como iba de celda en celda… dígamos, todo el mundo repetía los nombres para saber si había un Horacio y un Daniel, vuelve de nuevo toda la comunicación y las chicas de enfrente, Emilse Moler y Patricia Miranda, me contestan que ahí no están ni Horacio ni Daniel, Emilse habla conmigo, me dice yo a tu hermano lo conozco, estuvo con nosotros y después nos separaron, me dice yo estoy con mi compańera, con Patricia, Patricia está muy mal, Patricia no hablaba, yo la llamé varias veces y no hablaba… yo hablaba con Emilse… y Emilse me dice que yo a tu hermano lo conozco desde que tengo 10 ańos, fuimos junto a la colonia del Club Universitario, después se habían visto como adolescentes y Emilse también estaba muy mal. se mareaba mucho y bueno hablábamos con Emilse y después inmediatamente llamábamos a Angela y a Eliana, por eso digo por como iban los voces y la forma de escucharnos y la intensidad de gritar que estaba como haciendo diagonal a nuestra celda, con Emilse nos escuchábamos mucho más claro y ahí permanezco varios días, luego la característica de éste campo de Quilmes y yo les quiero decir. asevero que es Quilmes porque, luego que salgo, bueno estoy con mi familia, mi madre, mi padre y con mi papá elaboramos una lista de los chicos que habían estado con conmigo, porque él me comenta que Carlos Schuls y Napo habían ido a la casa de mi abuela a avisar que yo estaba viva, que me habían visto y como habíamos quedado todos los que estábamos ahí, que el que saliera tenía que hacer algo por los otros, viene el papá de Emilse Moler a mi casa, habla conmigo y me dice yo te voy a decir dónde estuviste, vos el primer lugar es Arana, que es lugar donde torturan ahí a la gente y demás, y vos estuviste en Quilmes porque yo, conseguí visitar a mi hija en Quilmes, te pregunto como está porque yo sé que está mal y se desmayaba, eso me preguntaba sí siguió perdiendo el conocimiento y hablo conmigo, estuvo en mi casa el papá de Emilse, el papá de Emilse era Comisario, así que había tomado algunos contactos con miembros, tenía la posibilidad de contactarse con esta gente y había conseguido, no era en Arana, en Arana aparentemente no se la dejaron ver, pero en Quilmes sí, había podido visitar a su hija, entonces me cuenta un poco los pasos que había seguido, en Quilmes era, sí se puede decir era ya… ya no era la cuestión de Arana, era un poquito más… más tranquila la cuestión, bueno luego de unos días de estar ahí en Quilmes, un buen día me vienen a buscar y ahí si me trasladan en un, me trasladan en un auto sola, ahí la dejo a Ana Diego, la dejo, perdón, a Ana Diego, Angela López Martín, a Eliana, la viuda de Badel, queda Víctor Trevińo, Gustavo Calotti, y Osvaldo Buceto con vida, me trasladan, primero me ponen en el piso de un auto y me tapan con arpilleras, y hablaban del campo y de la extensión de la tierra en nuestra provincia y en nuestro país y yo utilizo una frase que no solo mi familia, sino todos los que me conocen, mis amigos y demás, que saben que yo digo terror, pánico, porque yo sé lo que es el terror pánico, porque yo pensé, hablaban del campo y dije que acá me van a matar, el cuerpo me temblaba, no sé, como sí estuviera en la nieve y en malla, es decir no se podía controlar el miedo y como me temblaba el cuerpo y bueno uno de estos seńores que me trasladaban, porque así estaban estructurados no, quién trasladaba, quién torturaba, quién alcanzaba el vaso de agua, eran diferente grupos, me dice quedate tranquila que vos te vas algunos días a algún lugar y vas a salir y yo temblaba, temblaba, y no podía contener de temblar y tener miedo y pensaba, bueno que sea un tiro en la cabeza, porque eso iba a ser rápido, no?, y bueno hicimos un viaje demasiado largo, entro de nuevo a lo que era Arana porque lo primero que reconozco es el portón metálico que hacía mucho ruido no, los portones metálicos y ahí estuve un ratito en un pasillo y luego voy a una celda, celda chiquita, no a la grande que había estado la otra vez y me encuentro con una chica que se llama Nilda Eloy, que había hecho su secundaria en Bellas Artes y cuyos padres tenían un negocio al lado del Sanatorio Argentino de está ciudad, en 56 es el Sanatorio Argentino, 12 y 13 y charlamos bastante, a ella la habían llevado, me acuerdo una de las anécdotas era que estaba preocupada porque le habían pegado a su perro, que había pasado con su perro que le habían pegado y bueno que el papá que había sido operado y demás, les comento todo esto porque cuando va éste mí papá y era tal la situación de miedo que vivía la gente, que va mi padre a avisarle a ésta gente de que mi hija estuvo con su hija, bueno mi papá usaba saco y corbata, era ingeniero mi padre y cuando vino de saco y corbata, es como que medio le tuvieron desconfianza y no creían y cuando le dice cómo está el perro, ahí ya se dieron cuenta como esta el perro que había algo que era Nilda que se preocupaba por su perro, bueno después cuando yo salí, fue a verlos y avisarle, Nilda estuvo un tiempo desaparecida y después fue a disposición del Poder Ejecutivo y Nilda sigue el mismo camino prácticamente que Emilse Moler, porque yo recuerdo que seguí de vez en cuando viendo a los padres y para una nochebuena le llevé un regalito, una prenda interior rosa, para que se la lleven a la Comisaría de Avellaneda, porque ya sabemos que las prendas interiores rosas en Navidad traen suerte, para ver sí podía salir, bueno seguí el contacto con los padres, después en un determinado momento me sacan de al lado de Nilda y me llevan de nuevo a esa celda grande, en el pasillo había un chico que yo no sé el nombre y lamentablemente no lo pude averiguar nunca, pero quizás alguien más pueda aportar algo, que era karateca… un chico muy jovencito y le había fracturado las manos, estaba muy mal… y había y ahí estaba también en el pasillo prácticamente muy mal, porque se habían ensańado tanto con está chica que era paraguaya, estudiante de obstetricia, no de medicina… y le seccionan los pechos con bayonetas, lo cuentan los presos y prácticamente estaba desangrada, muy poquito, dos o tres palabras le habré escuchado articular y bueno los tenían en el pasillo, de ahí me llevan a una celda grande, a esa que había estado con las chicas y ahí estoy con Mario Salerno, estudiante de arquitectura, a quién yo conocía de antes, conocía, teníamos la misma edad, de una peńa, de un a fiesta, a Mario lo conocía mucho, a él y su hermano, él estudiaba arquitectura y el hermano humanidades, el hermano fue presidente del Centro de estudiantes de Humanidades en el ańo 75, Mario había sido secuestrado en la zona de 1 y 38, él corre, intenta escaparse y es herido, estaba herido en una pierna, los días que compartí con él la celda, no fue atendido, ni curado, fue sacado sí para golpear, para torturarlo sí, pero no fe atendido en ningún momento, a Mario lo golpean mucho, porque estaba muy enojada está gente que lo interrogaba, parece ser que lo único que le podía arrancar… era el nombre de los muertos o de los que ya estaban presos, había un ensańamiento especial, en una sesión de tortura que vuelve muy mal, ya casi no podía hablar mucho, después al otro… pasan muchas horas, yo pienso que sería un día no, no sé recién estaría un poquito más compuesto y bueno le pudimos dar agua como pudimos, uno le levantaba la cabeza, el otro, se imagina las manos esposadas en la espalda, todo lo que había que hacer para poder darlé agua a un preso, conmigo en la celda estaba Rodolfo Torresi, estudiante de veterinaria, preso, lo conocía, Bernardo Cané, que también estudiante de veterinaria y había otro chico que según tengo entendido porque cuando me encuentro con los ańos afuera con éste muchacho Bernardo Cané, que había otro estudiante de veterinaria que él nombra pero no sé quién era porque, no, no hablaba el chico… justo no sé que habrá pasado, llevaron a todos esos chicos que dada la coincidencia, yo los conocía de la facultad y estábamos varios días, tal es así que Cané recuerda la anécdota, ellos no hablaban mucho así que yo en un momento dado corro una colchoneta y lo dejo a él durmiendo sobre el piso porque parece que saco la colchoneta que era de él… bueno, después ahí estoy, estaré 3 o 4 días más y me llama el seńor éste, el Coronel Vargas, me sacan de ahí de la celda y hablo con él… me lleva para hablar con él, me dice que yo voy a salir… que nunca cuente lo que pasó, porque sino era, me iban a matar y sí después de ahí me dejaron en un pasillo y a las horas salgo, me llevan sola, eran tres hombres me dejan, inclusive a la vuelta de mi casa sobre el paredón del hipódromo, me acuerdo que me sacan la venda, me ponen la cara contra el paredón y éste vuelvo a decir lo que es el terror no, me dicen no te des vuelta porque sos boleta y yo no sé si estuve un segundo o 20 minutos o una hora mirando el paredón, hasta que sentí, me quedé esperando los tiros no, que el auto se aleja y cuando me pude componer… yo vivo a pocas cuadras de ahí, lo que les quería agregar que es de la primera etapa de Arana, que en un momento dado entre todas las cosas que compartíamos con las chicas que ellas siempre nos estában cuidando, tratando de darnos ánimo, en una de esas Eliana y Angela me comentan que habían hablado con el Coronel, Angela dice, que el coronel me dijo que están estudiando mi caso y la otra chica le dice, a mí me dijo que lo mío, también lo están estudiando y que mi esposo y mi cuńado tienen pocas posibilidades de sobrevida, y yo cuando comentan eso, yo ya les vuelvo a decir, yo ya había leído el artículo en el diario, era terrible no…la preocupación de Eliana por sus dos chiquitos, los había dejado solos en la casa y en esa otra segunda ida a Arana, entre que estoy en el pasillo, ya prácticamente para salir… traen a María Inés Pedemonte, que también había estudiado veterinaria, empleada de IOMA, casada con un miembro del Servicio penitenciario, madre de un chiquito, cuya hermana que era enfermera, ya estaba desaparecida, Coca, que era enfermera del hospital Posadas, la traen no me acuerdo si uno o días antes o tres que yo saliera y junto con ella, traen a otra presa… yo nunca supe el nombre, sé que la secuestran cuando va a la panadería y había dejado sus chiquitos, muy chiquitos eran, estában solo en la casa porque había ido a la panadería y a la vuelta de la casa o a una cuadra y la llevan junto con María Pedemonte… un minuto…
DURAN: Todo lo que quiera…
UNGARO: Me faltaría agregar, con respecto al seńor Grillo de alguna manera habría que llamarlo no, éste seńor trabajo en campo de Arana y vende información, sacaba información ahí a familiares que le ha vendido información y después en el ańo, sería… no sé decirlo… me quedo en el tiempo, aparece en mi casa… bueno aseverando esto, que había estado en Arana y todo lo demás, un seńor Gino Ferro, profesor de matemáticas, pero está muy ligado a través de sus juegos de ajedrez y demás con miembros de la fuerzas armadas, diciendo que tenía información…
DURAN: Me puede reiterar el nombre de ésta persona…
UNGARO: Sí, Gino Ferro, profesor de matemáticas, vive en Gonnet…sí, vive en Gonnet
DURAN: Vive…
UNGARO: Profesor de matemáticas…
DURAN: De donde…
UNGARO: Creo que trabaja en alguna una escuela, no sé si de Buenos Aires y él dice…
DURAN: Sabe el domicilio de él…
UNGARO: 19… no 509 y 11 de Gonnet..
DURAN: 509 Y 11 de Gonnet..
UNGARO: Sí… espero no equivocar…
DURAN: Cómo?
UNGARO: Espero no equivocarme, sino no se los alcanzo…
DURAN: Por favor…
UNGARO: Y bueno, éste seńor… estoy tratando de agregar como uno sabe que estuvo en Arana y todo lo demás, éste seńor sí, asevera que habíamos estado ahí y él juega ajedrez, está en el club de ajedrez y con eso, bueno a través de eso conoce, según él muchos militares, bueno fue a mi casa y éste, con respecto un poco así a lo que fue… a la gente que secuestraba que eran diferente, porque yo haya ido un poco rápido, una cosa es la persona que nos llevaba, después quiénes eran los torturadores, el que dirigía, el que curaba y después estaban los guardiacárceles… que me olvide decir algo que en Quilmes, había un seńor que era guardiacárcel que el apellido de él era Arce, porque él habla conmigo y me dice vos vivis cerca de un familiar mío, conoces a la seńora de Arce, sí le digo yo soy amiga de la hija, bueno yo soy primo hermana de ella, yo también soy Arce, me dijo en Quilmes…
DURAN: En la Brigada de Quilmes…
UNGARO: Sí, sí…en la Brigada de Quilmes.
SCHIFFRIN: Arce
UNGARO: Arce… el apellido, lo deletrea A.R.C.E… y sí yo hablé con está mujer y me dice sí teníamos un primo que se yo… dice que trabajaba en… de Servicio Penitenciario…
DURAN: Un segundito por favor…(finaliza el cassette).
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Estudiantes secundarios
VÍCTIMAS ADOLESCENTES
La familia Roman, de origen costarricense, residía desde hacía largo tiempo en la ciudad de Córdoba. Claudio Luis Roman Méndez (Legajo N° 7615), tenía 16 ańos y cursaba el cuarto ańo en el Colegio Secundario Manuel Belgrano, de la ciudad de Córdoba. Era representante de su curso, elegido por sus compańeros.
A las 3 de la madrugada del día 27 de julio de 1976, 10 hombres amenazaron con tirar la puerta de su domicilio si no se les abría.
Al pedírseles que se identificaran, mostraron su armamento, diciendo: -esta es nuestra identificación. Se lo llevaron a Claudio Luis. -No se preocupe, seńora, que a su hijo no le va a pasar nada. Dentro de tres o cuatro días estara de vuelta.
Fue largo y penoso el camino para encontrar a Claudio. El 13 de agosto, los periódicos matutinos de Córdoba dan cuenta de un comunicado del Ejército donde se informa que Claudio Luis Roman, junto con otro joven había muerto en un enfrentamiento con las fuerzas del Ejército.
Recién el 14 de agosto de 1976 después de largos trámites entregan el cuerpo de Claudio en la morgue del Hospital de Córdoba.
Allí sus padres pidieron a los encargados que se les permitiera ver el cadáver para reconocerlo, pero les respondieron que debían esperar un poco para darles tiempo a acomodar los innumerables cuerpos de jóvenes que yacían apilados en el suelo por falta de lugar.
De uno de esos montones sacaron el cuerpo de Claudio, aconsejándoles que trataran en lo posible de no verlo.
El cuadro que allí se presentó era desgarrador: no había parte del cuerpo que no estuviera lacerada.
El muchacho presentaba horribles muestras de torturas que prácticamente lo habían destrozadoť.
La noche del 16 de setiembre de 1976 es tristemente recordada, en La Plata, como la ŤNoche de los lápicesť.
Esa noche fueron secuestrados por Fuerzas de Seguridad de sus respectivos domicilios y continuan hasta hoy desaparecidos: Horacio Angel Ungaro (Legajo N° 4205), Daniel Alberto Rasero (Legajo N° 4205), Francisco López Muntaner (Legajo N° 5479), María Claudia Falcone (Legajo N° 2800), Victor Trivińo (Legajo N° 4018), Claudio De Acha (Legajo N° 148), María Clara Ciocchini (Legajo N° 1178).
Formaban parte de un grupo total de 16 jóvenes, entre 14 y 18 ańos de edad, que habían tomado parte de una campańa pro boleto escolar. Cada uno de ellos fue arrancado de sus hogares.
La policía de la Pcia. de Bs. As. había dispuesto un operativo de escarmiento para los que habían participado de esta campańa pro boleto escolar, considerada por las FF.AA. como Ťsubversión en las escuelasť. Tres de los chicos secuestrados fueron liberados.
De acuerdo a las investigaciones realizadas por esta Comisión y testimonios obrantes en la misma, los adolescentes secuestrados habrían sido eliminados después de padecer tormentos en distintos centros clandestinos de detención, entre los que se encontraban: Arana, Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes, Jefatura de Policía de la Provincia de Buenos Aires y las Comisarías 5a., 8a., y 9a. de La Plata y 3a. de Valentín Alsina, en Lanús, y el Polígono de Tiro de la Jefatura de la Provincia de Buenos Aires.
Según testimonio de Pablo Díaz (Legajo N° 4018), pudo ver aún con vida el día 22 de septiembre de 1976 a Victor Trevińo en el Centro Clandestino de Detención Arana y a María Claudia Falcone la vio por última vez; después de compartir con ella varios meses de cautiverio, el día 28 de diciembre del mismo ańo en Banfield.
También vio en este mismo centro a Claudio De Acha, a un joven apodado ŤColoradoť, todos ellos estudiantes secundarios vinculados entre sí, como asimismo a numerosas personas, entre ellas a tres mujeres embarazadas que dieron a luz en el lugar.
En Bahía Blanca también hubo grupos de estudiantes secundarios secuestrados. Alicia Mabel Partnoy, en su testimonio (Legajo N° 2266) nos cuenta al respecto:
ŤCuando llegué a La Escuelita (Centro clandestino de detención), había alrededor de una docena de jóvenes de 17 ańos, todos alumnos de la Escuela Nacional de Educación Técnica N° 1 de Bahía Blanca.
Habían sido secuestrados de sus domicilios en presencia de sus padres, en la segunda mitad de diciembre de 1976.
Algunos llegaron a estar ahí por un mes, siendo duramente golpeados y obligados a permanecer tirados en el piso con las manos atadas en la espalda. Por lo menos dos de ellos fueron torturados con picana eléctrica. Posteriormente fueron liberados. El motivo de sus secuestros fue un incidente que habían tenido con un profesor (militar de la marina).
Al finalizar las clases, había un clima de alegría en la escuela; el citado profesor los apercibió por el bullicio y los alumnos no se sometieron a sus órdenes. Por ese motivo, los expulsó de la escuela.
Los padres de los alumnos elevaron protestas a las autoridades militares y pidieron la reincorporación de los estudiantes.
Las autoridades les -advirtieron que finalizaran con sus pedidos -o se arrepentirían.
Días más tarde, grupos de encapuchados fuertemente armados irrumpieron en los domicilios de los estudiantes, secuestrándolosť.
Indice del Nunca Más
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Miércoles | 07.09.2005
Clarín Edición Electrónica
LA MUJER QUE QUIERE CAMBIAR SU APELLIDO
La hija de Pretti revela más detalles del horror de la represión
Su padre le dijo que participó en La Noche de los Lápices. Y que a los seis adolescentes desaparecidos -los mataron. porque -había que terminar con los ideólogos.
La hija del fallecido represor Valentín Saracho Pretti, que tramita en la Justicia quitarse el apellido paterno, reveló hoy más datos escalofriantes de los relatos que le hizo su padre: le confesó que participó en La Noche de los Lápices y que a los seis adolescentes desaparecidos en ese trágico y siniestro operativo -los mataron.
-Me dijo que sí, que había participado, que a los chicos los tuvieron que matar, afirmó Ana Rita Pretti Vagliatti, quien declaró esta mańana ante la Cámara Federal de La Plata.
Los desaparecidos en la trágica jornada conocida como La Noche de los Lápices son Claudio de Acha, Horacio Húngaro, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner y Daniel Racero. El único sobreviviente fue Pablo Díaz.
Todos eran estudiantes, de entre 16 y 18 ańos, y fueron secuestrados en septiembre de 1976 a raíz de sus protestas por el aumento del boleto estudiantil.
La hija del represor recordó que luego de ver la película que recrea los secuestros y las torturas, contados desde los testimonios del único sobreviviente, le preguntó a su padre sobre su participación. -Me la confirmó y me dijo que los habían matado, indicó la mujer. Y agregó que al consultarlo acerca del porqué lo habían hecho, el represor le respondió que se debía que -tenían que terminar con los ideólogos.
Valentín Pretti, que falleció en abril pasado, fue comisario de la Policía Bonaerense y fue represor en los campos de COT1 Martínez, Puesto Vasco, Pozo de Quilmes y el Pozo de Banfield. También es mencionado por su apellido o su apodo de Saracho en 18 testimonios tomados en el Juicio por la Verdad que se sigue desde 1998 en la ciudad de La Plata.
El represor , era director del centro clandestino de detención COTI Martínez y actuó también en Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y Puesto Vasco.
La fiscalía de la Cámara Federal de La Plata lo imputó por privación ilegal de la libertad, torturas y tentativa de homicidio calificado de 29 personas secuestradas en C0T1 Martínez; 44 en Puesto Vasco, más un caso de homicidio comprobado en ese centro clandestino; y un caso de tortura en el Destacamento de Arana.
Su hija se lamentó por no haber podido aportar nombres de amigos y colaboradores de su padre por esos ańos, como lo solicitaron los camaristas Leopoldo Schiffrin y Julio Reboredo.
Ana Rita ya había revelado datos escalofriantes de los relatos de su padre, y fue en esa oportunidad que contó su intención de cambiar su apellido por el de su madre. (Archivo 11/08/2005)
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LA MANO ANONIMA
A mí hija María Claudia, militante de la UES
secuestrada durante La noche de los lápices.
Mano anónima aleve y asesina,
con sólo tocarte
ha intentado
macular tu pureza,
tu inocencia,
por cierto, fracasando.
Tu grandeza de alma
es infinita.
Tu generosidad, ilimitada.
Virtudes tales
son inmaculables.
La mano anónima, aleve y asesina,
no ha podido mancharte
por mas que lo intentara.
Y esa pureza
constituye tu triunfo.
TU VICTORIA y su derrota.
Has vencido, hija mía,
y tu victoria ha sido apocalíptica.
Aunque tu estés ausente todavía
yo te lloro y te admiro
al mismo tiempo.
Jorge Ademar Falcone
NOTA DE LA NAC&POP: En la madrugada del 16 al 17 de Septiembre, entre las 12:30 y las 5 hs fueron secuestrados de los domicilios donde dormían los estudiantes secundarios y militantes de la UES: Claudia Falcone, María Clara Ciocchini, Claudio de Acha, Daniel Racero, Horacio Ungaro y Francisco López Muntaner. Hoy continúan desaparecidos. Los únicos sobrevivientes fueron Pablo Díaz, Emilse Moler y Gustavo Caloti.
Claudio de Acha, 17 ańos
Fecha de Nacimiento: 21 de septiembre de 1958, en el barrio Los Plátanos, cerca de la ciudad de La Plata.
Colegio: Colegio Nacional.
María Claudia Falcone, 16 ańos
Fecha de Nacimiento: 16 de Agosto de 1960, en la ciudad de La Plata.
Colegio: Bellas Artes.
Horacio Ungaro, 17 ańos
Fecha de Nacimiento: 12 de mayo de 1959. Vivía en Gonnet.
Colegio: Escuela Normal Nş3
Daniel Alberto Racero, 18 ańos
Fecha de Nacimiento: 28 de Julio de 1958
Colegio: Escuela Normal Nş 3
María Clara Ciocchini, 18 ańos
Fecha de Nacimiento: 21 de abril de 1958. Vivía en La Plata.
Francisco López Muntaner, 16 ańos
Fecha de Nacimiento: 7 de Septiembre de 1960
Colegio: Bellas Artes
Queridos Compańero de la UES
Podran arrancar mil flores, pero no podran detener la Primavera
El pueblo sabra grabar con profundo amor
los nombres de tan valientes militantes de la vida
en el carro de la Victoria
Floreceran mil flores y llevaran el perfume de nuestra inolvidable juventud
Y sus nombres seran celebrados por los tiempos de los tiempos
PATRIA O COLONIA
Hasta la Victoria Siempre
Compańeros de la Noche de los Lapices
María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, María Clara Ciocchini,
Daniel Alberto Racero, Horacio Ungaro, Claudio de Acha
ĄĄĄĄ PRESENTES!!!


