La dirección del PSOE expresó ayer en voz alta las principales discrepancias con el PSC sobre el nuevo Estatut, cuya redacción admiten seguir con preocupación. El futuro modelo de financiación autonómica centra uno de los desencuentros, no sólo por el contenido de la propuesta que hoy presentará el tripartito catalán, sino porque el PSOE prefiere que sea objeto de una ley específica.
JOSÉ MARÍA BRUNET - 28/04/2005.- El Gobierno y el PSOE siguen con preocupación la elaboración del proyecto de Estatut, en particular en lo que se refiere a la financiación autonómica. Ha habido diversos contactos a todos los niveles antes de que se den a conocer hoy las propuestas del tripartito catalán sobre el futuro modelo financiero de la Generalitat, pero tanto el Ejecutivo central como el PSOE mantienen reservas al respecto.
La ejecutiva socialista decidió, así, saltar ayer a la palestra, con la percha formal de una comparecencia, para valorar el primer año de gestión en materia autonómica. El responsable de esta área en la dirección del PSOE, Alfonso Perales, expuso en ese acto con toda claridad su “preocupación” por algunos aspectos clave del nuevo Estatut, en particular en el terreno de la financiación y en el lingüístico, así como en cuestiones identitarias.
Perales dijo que “en materia de financiación tenemos algunas discrepancias” con el PSC. La primera divergencia, explicó, es de concepto, porque el PSOE preferiría que los estatutos no hicieran referencias a la financiación, y que ésta sea objeto de leyes específicas. Perales defendió que sería mejor que las disposiciones sobre los recursos de las autonomías se tomaran “fuera” de los estatutos. El PSOE, sin embargo, podría asumir que no sea así si en los distintos estatutos se enfoca la materia con meras declaraciones de principios y no se pretende regular modelos específicos de financiación.
Perales dejó claro que, cuanto más se quiera concretar, más problemas surgirán. Puso como ejemplo la necesidad, a su juicio, de que perviva la Agencia Tributaria, y reclamó que quienes pretendan crear organismos autonómicos similares tengan claro que los impuestos estatales tienen que ir a parar al cajón correspondiente. Por ejemplo, el IRPF, como principal figura tributaria redistributiva. Perales señaló que cuanto se haga en esta materia debe ser fiel al objetivo de “asegurar la solidaridad entre los españoles”.
El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, acompañó a Perales en el acto y secundó sus observaciones acentuando el perfil institucional de los mensajes. Iglesias dijo que es difícil no tener contenciosos con los vecinos, pero consideró encauzados los que se refieren a Catalunya, como la reclamación de tener representación en el patronato del Archivo de la Corona de Aragón. Y en materia lingüística sostuvo que los escolares de la franja de Ponent, en Huesca, tienen derecho pero no obligación de aprender catalán.
Perales terció en esta materia para sostener que el PSC tendrá que explicar al PSOE por qué ha de ser obligatorio el conocimiento del catalán en el caso de los ciudadanos con vecindad civil en Catalunya. Pero su postura no fue favorable ni contraria. Donde no tuvo la menor duda fue en lo relativo al derecho de autodeterminación, cuyo reconocimiento en el nuevo Estatut ha planteado ERC pero no defiende el PSC. Perales dijo que ese derecho “no existe” en el derecho constitucional español con respecto a sus comunidades, por lo que su reconocimiento estaría absolutamente fuera de lugar.



