MONTSE CAPDEVILA. PARÍS.-
Antes de reunirse hoy en París con sus homólogos de España, Alemania, Reino Unido e Italia (el llamado G-5) para reforzar la coordinación del control de las fronteras exteriores de la Unión Europea (UE), el ministro de Interior francés, Dominique de Villepin, presentó ayer su “plan de acción” contra la inmigración irregular, que incluye una “policía especializada” y descarta una regularización masiva como la efectuada en España.
El plan, que será adoptado hoy por el Consejo de Ministros, es tajante en su rechazo a las regularizaciones masivas de inmigrantes sin papeles –se cree que en Francia son entre 200.000 y 400.000– por considerarlas “contraproducentes”. “Hay que sacar las lecciones de la experiencia”, dijo el ministro, que recordó que en Francia ya hubo regularizaciones masivas de inmigrantes, en 1981 y en 1997.
Villepin consideró que “no se puede, por un lado, hacer un esfuerzo de integración y, por otro, tener un país reducido al estado de colador”. En relación a las casi 700.000 personas que han pedido la regularización en España, el ministro dijo que los que la obtengan no podrán trabajar en Francia, porque sus permisos de estancia “no se lo permiten”.



