Legisladores venezolanos iniciaron los trámites para abrir un investigación internacional contra el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, por injerencia en asuntos internos de otros países y violación de derechos humanos.
El diputado Darío Vivas, miembro de una comisión que investiga un complot terrorista contra el país, explicó que la participación de un oficial estadounidense en una reunión conspirativa anti-venezolana confirma las denuncias del grupo parlamentario.
En declaraciones a Prensa Latina, Vivas adelantó que se inició la recolección de documentos y se investigan los procedimientos para llevar el caso de Bush a la Corte Internacional de La Haya.
En ese contexto incluyó la denuncia del canal multiestatal Telesur sobre la presencia de un mayor estadounidense de apellido Thomas en un encuentro con ex militares golpistas venezolanos en Colombia como parte de las acciones contra el país.
Puntualizó que el grupo parlamentario al que pertenece obtuvo grabaciones de conversaciones telefónicas sobre la participación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) mediante agentes encubiertos en los planes de militares venezolanos retirados.
En opinión de Vivas, la denuncia de Telesur demuestra la combinación de la oligarquía y los grandes medios de comunicación venezolanos
que intentaron banalizar las denuncias de los legisladores con el propósito de encubrir a los complotados.
Asimismo recordó que el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, reconoció la existencia de la reunión en la que participó el mayor estadounidense, lo que confirma la existencia de la conspiración.
El diputado venezolano consideró que el caso constata la constante violación de la soberanía de los pueblos por el gobierno de Bush, quien también es responsable de violaciones de derechos humanos e internacionales en varias partes del mundo.
Vivas alertó que como parte de esa política injerencista se realizan acciones de respaldo financiero a organizaciones como la venezolana
Súmate y la infiltración incluso de grupos indígenas en Venezuela.
El legislador confirmó asimismo una denuncia de la abogada norteamericana Eva Golinger, en una entrevista al diario local VEA, sobre la entrega de fondos a las etnias warao y pemón por el National Edowment for Democracy (NED).
Precisó que los legisladores han manejado información del interés de Estados Unidos por impulsar desde adentro una política de oposición,
ante el incremento de liderazgo y participación de los indígenas en Venezuela.
En su opinión, a Washington le preocupa cómo Venezuela maneja el tema indígena y su posible repercusión para América Latina, por lo que están tratando de introducirse en el seno de las poblaciones autóctonas.
Apuntó que ya se tienen denuncias del intento de infiltrar grupos indígenas, lo que no puede verse al margen de la actuación del embajador norteamericano en Venezuela, William Brownfield, quien se presenta como un benefactor en sus viajes por el país.
Miguel Lozano



