Artículo tomado de la prensa del Sistema, que muestra como nuestro pueblo va directo a la extinción.
El 5,2% de la población joven de España (un total de 9.149.511) es inmigrante y muestra bastantes ganas de arraigo, según el informe ‘Juventud en España 2004′, que incluye por primera vez a la juventud extranjera así como un estudio sobre las desigualdades de género.
De acuerdo con este trabajo, de casi 1.000 páginas y realizado por media docena de expertos, la población española de entre 15 y 29 años representa algo menos de la cuarta parte del total de la población española, y entre los cambios relevantes, destacan la feminización del empleo y la discriminación salarial, cifrada en un 27% menos que los varones.
A grandes rasgos, los jóvenes españoles no manifiestan excesivas preocupaciones vitales, su grado de optimismo y felicidad ante la vida es alto y su independencia de la familia ha aumentado en los últimos cuatro años, aunque todavía más del 70% de ellos sigue viviendo con sus padres.
El grupo más numeroso es el de 25 a 29 años con 3.500.248 mientras que el grupo de 15 a 19 años son 2.464.580, un millón menos. En cuanto a la población extranjera, se observan ganas de arraigo, ya que entre sus prioridades están montar un negocio propio y crear una familia.
Además, este colectivo “mejora la tasa de dependencia”, destacaron los autores y profesores de sociología (Josune Aguinaga, Jaime Andreu, Lorenzo Chacón, Domingo Comas, Andreu López y Lorenzo Navarrete), al presentar este informe del Instituto de la Juventud (INJUVE) y para el que se han entrevistado a 5.014 jóvenes.
Así, para la población española, hay dos individuos cotizantes por una persona dependiente y entre la población extranjera esa tasa es de cinco activos por una persona dependiente (en el concepto de dependiente se engloba a jubilados y población infantil).
En cuanto a la autonomía económica, sólo uno de cada cuatro jóvenes tiene una autonomía completa y, aunque el porcentaje de personas jóvenes que ya no vive habitualmente en casa de sus padres ha aumentado de “forma considerable” (del 18 al 24% en cuatro años), especialmente en el grupo de más edad (de 25 a 29 años), todavía son más del 70% los que viven con la familia.
La vivienda, la pareja, la formación, y especialmente el empleo son las variables que inciden en esta dependencia familiar. En el 2004, uno de cada cuatro jóvenes (el 24%) tenía una autonomía económica completa.
Mercado de trabajo
Desde el año 2000, la población juvenil en edad laboral (de 16-29 años) se ha reducido en un 8%, al pasar de 8,7 millones de jóvenes potencialmente activos a 8,0 millones en el 2004.
Uno de los rasgos básicos del mercado de trabajo en el que se mueven los jóvenes es la elevada tasa de temporalidad: más de la mitad (el 52%) de los jóvenes asalariados tiene un contrato temporal.
Uno de los cambios que el informe califica de relevantes es la feminización del empleo juvenil: el peso de las mujeres ocupadas entre los jóvenes ocupados han pasado del 39% de 1990 a un 43% en el 2003.
El salario mensual medio neto a finales del 2003 se situaba en 784,7 euros.
En cuanto a sus relaciones con la familia, los sociólogos destacan que el espacio familiar se ha convertido en un “espacio de negociación continua” al objeto de evitar los conflictos.
Felices en general
Independientemente de estas circunstancias, los jóvenes españoles son bastantes felices, están por encima de la media europea y muy parejos con los países nórdicos.
Las causas de la felicidad de la juventud española se deben, fundamentalmente, a la armonía de sus relaciones interpersonales con los amigos, la pareja y la familia. La juventud española se identifica fundamentalmente con su pueblo o ciudad. Este sentimiento de arraigo tan fuerte hacia su entorno más cercano hace que estén muy poco dispuestos a la movilidad. Además y según este informe, los jóvenes tienen un sentimiento nacionalista dual y moderado, se consideran en general tan españoles como de su comunidades respectivas, aunque residir o no en una comunidad autónoma histórica determina su inclinación autonomista.
Nuevas tecnologías, ocio y sexo
Por otro lado son los usuarios más inmersos en las nuevas tecnologías: la media de conexión a Internet es de nueve horas semanales, y unos nueve de cada 10 usan habitualmente el teléfono móvil, sobre todo para mandar mensajes .
Asimismo, son más optimistas ante las tecnologías que sus mayores, y en general no creen que puedan poner en peligro su intimidad y piensan que los ordenadores y la comunicación entre ellos están mejorando la calidad de vida social de las personas.
En cuanto al ocio, disponen de alrededor de 28 horas semanales. los chicos dos horas más de media que las chicas. Más del 90% de los jóvenes afirma que les gusta la música, los amigos, la televisión, viajar e ir a al cine. En cuanto al sexo, el 81% de los que respondieron a preguntas sobre sexualidad declaró haber mantenido relaciones sexuales completas. Los autores del informe destacaron que el 19% restante no quiso responder a las preguntas relacionadas con el sexo.