Si a un profesional o ciudadano de la clase media en cualquier parte del mundo le dicen que en Cuba no existe la libre contratación personal para conectarse a Internet y no le ofrecen ninguna otra explicación, puede pensar que se trata de una agresión a la libertad individual. Pero tal información estaría manipulada de mala fe o, en el mejor de los casos, incompleta, por no tomar en cuenta la inmensa brecha digital existente entre el Primer y el Tercer mundo, situación que en la Isla se agudiza como resultado del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos.
A las limitaciones financieras propias de todo país en vías de desarrollo se agrega en este caso, que a Cuba no se le permite conectarse al cable de fibra óptica por el cual fluyen los datos de la red de redes, a pesar de que cruza por el archipiélago.
La recepción y transmisión de Internet queda reducida entonces a la vía satelital, lo cual limita sensiblemente su capacidad de conectividad, provoca lentitud en el tránsito y hace el proceso mucho más costoso.
Por esas razones, el país trazó una estrategia de desarrollo para impulsar la informatización de la sociedad, como única posibilidad para hacer llegar los beneficios de tal tecnología a los más amplios sectores de la nación y al mayor número de personas.
Conceptualmente la Informatización de la sociedad se define en La Habana como ‘el proceso de utilización ordenada y masiva de las tecnologías de la información y las comunicaciones para satisfacer las necesidades de información y conocimiento de todas las personas y esferas de la sociedad.’
El tema deviene recurrente en las intervenciones del presidente Fidel Castro, quien recientemente manifestó el propósito oficial: ‘Millones de cubanos podrán comunicarse por Internet con millones de personas en el mundo.’
El primer paso en esa dirección se produjo en 1996, cuando el Ministerio de Comunicaciones, hasta entonces dedicado a las tradicionales funciones postales, enlaces telefónicos y trasmisiones de radio y televisión, fue transformado en Ministerio de la Informática y las Comunicaciones.
Una década después, el territorio muestra avances notables en este vital terreno, tanto por el número creciente de ciudadanos e instituciones con acceso a la red, como por los programas en ejecución de formación masiva de ingenieros y técnicos altamente especializados.
Las proyecciones en tal sentido pueden ser consideradas de alcance inconcebible en países del Tercer Mundo y para no pocos del Primero.
Para no ofrecer una imagen que pueda parecer demasiado optimista, haremos referencia únicamente a aspectos tangibles y fácilmente comprobables por cualquier visitante interesado.
En Cuba la enseñanza de la computación está incluida en los programas oficiales de todos los centros educacionales nacionales desde el primer grado de la enseñanza primaria.
Funcionan en las provincias 26 Institutos Politécnicos de Informática dotados con moderna tecnología digital, con una matrícula de 40 mil estudiantes y cuya graduación inicial tendrá lugar en el 2008.
Además de los programas a cargo de las universidades, a mediados del 2002 se creó la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), que cuenta con ocho mil alumnos seleccionados entre los bachilleres más talentosos y de probada vocación por esta ciencia.
Complemento de todo este gran esfuerzo son los más de 600 Joven Club de Computación y Electrónica, construidos y en funcionamiento en los 169 municipios cubanos.
Este proyecto en ampliación constituye una vía importante por su condición comunitaria al que tienen acceso todas las personas, independientemente de su edad y ocupación. En ellos se han graduado alrededor de 800 mil ciudadanos, en su mayoría jóvenes.
Hasta la fecha más de 200 de esas instalaciones cuentan con conectividad a Internet y existe el propósito de extender este servicio a la totalidad.
Mención aparte merece la red INFOMED, perteneciente al Ministerio de Salud Pública, con información especializada. También navegan por el ciberespacio intelectuales y profesionales que cuentan con acceso personalizado a Internet a través de líneas conmutadas. Destacan en ese importante segmento médicos, periodistas, artistas y científicos.
Entrevistado por la prensa, el ingeniero Roberto Santiesteban, director de la Unidad de Negocios Datos, perteneciente a la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, ofreció una panorámica del futuro para el cual se trabaja.
‘A medida que tengamos mayor desarrollo de nuestra Intranet y más posibilidades de conectividad, el servicio se difundirá a nivel nacional. Esto viene acondicionado -añadió- por el costo y las disponibilidades tecnológicas, en el cual Cuba avanza anualmente a través de la importación de computadoras y diversos convenios con otros países.
‘Sin duda esas son las pautas que van a hacer posible que cualquier cubano tenga acceso a Internet,’ concluyó.
Esta y no otra diferente es la verdad de cuanto está ocurriendo en Cuba con el presente y el futuro de la conexión a la red de redes.
Angel Rodríguez Alvarez (AIN, especial para ARGENPRESS.info) (Fecha publicación:02/06/2006)
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