LOS MAS POBRES, HOSPITALES, DOCTORES, HOGARES DE ANCIANOS Y LA ASISTENCIA PEDIATRICA SERIAN LOS AFECTADOS
Por: PL (Fecha publicación:28/04/2003)
Millones de norteamericanos de bajos ingresos enfrentan hoy la pérdida de sus seguros de salud o severos recortes en la asistencia que reciben de los programas sociales debido a la crisis presupuestaria que aflige a los Estados Unidos.
Ahogadas en hondos déficits fiscales, las autoridades estatales se aprestan a hacer profundos cortes en los planes de beneficencia y públicos que incluyen hasta disminuir el salario de policías y el cierre de cuarteles de bomberos como en Nueva York.
Pero en materia de salud, las afectaciones serán mayores en particular para los más pobres, pues se incrementará el número de personas sin seguro médico, se verá amenazada la cobertura pediátrica y se impondrán severas restricciones a hospitales, doctores y hogares de ancianos, advirtió hoy el diario The New York Times.
El programa de ayuda médica, el de mayor crecimiento en los últimos años que brinda asistencia a 50 millones norteamericanos, será el blanco de drásticos cortes.
Un millón 700 mil estadounidenses pueden perder este año sus garantías de salud por anteproyectos adoptados ya por las asambleas estatales o firmados por los gobernadores el pasado año, indicó el Centro sobre Presupuesto y Prioridades Políticas.
Casi todos los 50 estados de la Unión norteamericana han hecho o planean realizar recortes en los programas asistenciales, imponer restricciones a la elegibilidad para estos o en los pagos a las instituciones que prestan esos servicios, señaló la Conferencia Nacional de Congresos Estatales.
Estados como California, Florida y Ohio _evalúan eliminar la cobertura de los servicios dentales y oftalmológicos para personas adultas de bajos ingresos, mientras Mississippi y Oklahoma han disminuido el fondo para cubrir las medicinas por prescripción de ancianos y pobres.
Otros estados, como Kentucky y Massachussets, están imponiendo límites y restricciones a las personas que solicitan ayuda social para los cuidados de salud a largo plazo.
Massachussets borró de su plantilla de seguros básicos de salud a 36 mil desempleados crónicos, y sus autoridades proyectan eliminar un programa que ayuda a 80 mil ancianos a costearse los medicamentos por recetas al menos que el gobierno federal extienda una ‘mano amiga’. También están considerando otros recortes y restricciones.
En Texas, el estado natal del presidente George W. Bush, la asamblea estatal aprobó una medida para restringir más los criterios de elegibilidad para el programa de asistencia médica y el plan de seguros de salud para niños.
Ante el precario panorama presupuestal, republicanos moderados en el Congreso en Washington se han unido a los demócratas para introducir un anteproyecto que brindaría fondos adicionales del gobierno federal para apuntalar los programas de asistencia médica, que es subvencionado tanto por la autoridad central como las estatales.
Ese plan asistencial se ha convertido en el puntal fundamental de los servicios de salud para las familias de bajos ingresos y personas incapacitadas.
El ‘Medicaid’ asegura un quinto de todos los niños en Estados Unidos y ayuda a cubrir las medicinas de dos tercios de los pacientes en hogares de ancianos e instituciones para incapacitados, la mayoría de familias de clase media cuyos bienes se han agotado debido a los costos de esos centros de atención a largo plazo, que promedian 50 mil dólares anuales.
Pero el presidente George W. Bush, que aboga por beneficiar al sector población más rico con un recorte en los impuestos, se opone a tal legislación. Para el mandatario y muchos conservadores en el Capitolio el ‘Medicaid’, creado en 1965, es insustentable en su actual forma.
El ejecutivo alega que ese programa ha crecido el 25 por ciento en dos años y más del 50 por ciento desde 1997, en tanto las inscripciones están creciendo al ritmo más rápido en una década.
La Administración Bush en vez de conceder más fondos, quiere reformarlo y que el gobierno federal tenga una menor participación en su administración.
‘En muchas formas, el programa de asistencia médica constituye la base del sistema de atención a la salud’, sostuvo el doctor Herbert Pardes, presidente del Hospital Presbiteriano de Nueva York. ‘Recortarlo es golpear a todo el sistema de cuidados’.




0 responses so far ↓
There are no comments yet...Kick things off by filling out the form below.
You must log in to post a comment.