JAEN, 5 (EUROPA PRESS) .- Los tres marroquíes para los que la acusación particular pide 20 años de prisión como presuntos coautores del asesinato de un joven de 22 años de edad que falleció apuñalado durante una reyerta en una discoteca de Baeza (Jaén) han solicitado su libre absolución. Según informaron a Europa Press fuentes judiciales, el primero de ellos, Abdelkarim K., para quien el fiscal pide ocho años de cárcel en calidad de cómplice de homicidio, asegura que asistió al inicio de la pelea desde la puerta de la discoteca y que en ningún momento llegó a participar en la reyerta.
En su escrito de defensa se asegura que incluso decidió marcharse del lugar antes de producirse el fatal desenlace y manteniéndose “al margen de la situación”. En este sentido, se subraya que el acusado no portaba ningún tipo de armas.
Por su parte, los otros dos marroquíes, contra los que el Ministerio Fiscal ni siquiera ha formulado acusación, también piden su libre absolución tras declarar que no tuvieron participación en los hechos y amparándose en el propio escrito de la Fiscalía. Uno de ellos, J.A., solicita incluso el sobreseimiento de la causa contra él.
El cuarto marroquí implicado en el suceso, Mohamed K., considerado por el fiscal y por la acusación particular como el presunto autor de los hechos, todavía no ha presentado su escrito de defensa.
La acusación particular pide 20 años de cárcel para cada uno de los cuatro marroquíes como autor y coautores de asesinato, respectivamente, mientras que el fiscal solicita 13 años para Mohamed K. y ocho años para Abdelkarim K. como autor y cómplice de un homicidio, respectivamente.
Los hechos se remontan a la madrugada del 17 de enero de 2004, cuando se inició una riña entre ciudadanos marroquíes y españoles en la discoteca Albacara de Baeza. En esa pelea supuestamente uno de los marroquíes, Mohamed K., propinó una puñalada a Francisco Navarrete, de 22 años, que resultó gravemente herido y que fue trasladado de inmediato a un centro hospitalario, donde finalmente falleció.
Mohamed K., nacido en Marruecos y con permiso de residencia en la localidad de Jaraiz de la Vera (Cáceres), y Abdelkarim K., también marroquí y residente en la misma localidad cacereña, fueron detenidos el mismo día 17 de enero como autor y coautor del crimen respectivamente.
Otros dos marroquíes fueron detenidos posteriormente por su implicación en la pelea e ingresaron en prisión preventiva junto a los primeros, aunque uno de ellos obtuvo la libertad en octubre de 2004.



