Lejos de aminorar, el fenómeno de la inmigración ha adquirido en la provincia de Almería velocidades de vértigo en los últimos años; informa La Voz de Almería. La provincia y, más concretamente, la comarca del Poniente, se ha convertido en la última década en una tierra de oportunidades para las personas de otros países, como Marruecos, Rumanía, Rusia y Ecuador, que se trasladan en patera, coche o avión en busca de un futuro mejor.
Si en el año 2003 el censo de población extranjera era de 44.200 personas, el último padrón obtenido de 2004 ha levado la cifra a más de 66.000 ciudadanos de otra nacionalidad no española. Frente a la colonia de británicos, que ya representa casi la mitad de la población de algunos municipios como Bédar o Mojácar y mantienen su alto poder adquisitivo, están los miles y miles de subsaharianos que a diario llegan a los municipios del Poniente de la provincia bastante menos acomodados.
Los núcleos de población de El Ejido han superado ya los 13.100 inmigrantes, que representan un 20 por ciento de los habitantes según los datos del padrón municipal. Las Norias, La Aldeilla y San Agustín son los núcleos de esta comarca que tiene más extranjeros entre sus habitantes, siendo la presión migratoria en Guardias Viejas de un 40,48 por ciento.
Y es, precisamente, por el fuerte impulso que ha experimentado la inmigración en estos municipios por lo que ya en la provincia uno de cada diez ciudadanos es extranjero. Una vez que concluya el proceso de regularización se alcanzará la cifra histórica de 70.000 inmigrantes, que ya queda muy lejos de los apenas 50.000 que cuantificaba en 2004 el Ministerio del Interior.
El último padrón contabiliza un total de 10.178 extranjeros en la capital, 1.792 en Albox, 1.591 en Cuevas del Almanzora, 1.409 en Huércal Overa, 2.582 en Mojácar, 4.771 en Níjar, 1.589 en Vera, 2.523 en Vícar y 1.815 en La Mojonera, y así hasta llegar a los 66.181 de toda la provincia. La mayoría proceden de países europeos, aunque otro porcentaje considerable llegaron desde África.



